24 Jun 2017

Los alimentos que debes empezar a incluir en tu dieta

No hace mucho, estaba paseándome por Instagram y me metí en el Stories de Fitfithurra, ¡bendita la hora! En serio, sé que a veces parece que soy irónica pero no en este caso. El tema es que hablaba de algo súper interesante y creo que muy poca gente se para realmente a pensar. La gracia iba sobre los alimentos que incluimos en nuestra dieta y que, claramente, no nos están haciendo ningún bien.

Lo curioso es que -seguramente- muchos de nosotros estemos llevando una alimentación bastante sana, consumiendo productos que supuestamente son buenos para nuestro organismo, nuestras necesidades y, por supuesto, para nuestros objetivos. Aunque mucha gente mira la tabla nutricional del etiquetado y se alarma si ve una proporción muy alta de azúcares, aún no he visto a nadie decir “¡UH! Yo esto no me lo compro porque lleva mierda de ingredientes”. Y aunque no lo creáis, esto es lo que de verdad importa. Sí, la labor de Sinazúcar.org es súper importante ya que está ayudando a la población a conocer las cantidades de azúcar que podemos llegar a encontrar en alimento básicos como un potito o un trozo de jamón. Pero, aunque mucha gente le de prioridad al azúcar –como tal, como el de “de los cuáles azúcares”- lo cierto es que hay muchas cosas que van por delante de la cantidad de azúcar. Y esto sí que hace referencia a los compuestos que “crean” ese alimento.

Aunque mucha gente seguro que no lo sabe, lo cierto es que los alimentos light o sanos no contienen azúcares, pero contienen derivados que, sinceramente –aunque no causarán diabetes tan pronto- son mucho peores que cualquier cantidad de azúcar. Hablo, en este caso, de los –ol (como el malitol o sorbitol), de las –osa (dextrosa, sacarosa, maltosa…) y de los –ato (disfosfato ácido, fosfato, carbonato. Y todo esto sin contar con la cantidad ingente de almidones que le echan a los productos, el aceite de palma, la goma xantana, los acidulantes, los colorantes, los conservantes (suero de leche, leche de soja, soja en polvo…) y una serie de mierdas muy varias que nadie se para a pensar si realmente es bueno o no para su organismo. Y no creo que sea una cuestión de etiquetado o de leerlo o no, como dice Juan Carlos, sino que creo que es más bien que NADIE TIENE NI PUTA IDEA DE LO QUE ESTÁ CONSUMIENDO y no se entiende qué es lo que compone el producto. Mucha gente, para bajar el riesgo de aumentar azúcares, deja de tomar hidratos algo que no es nada aconsejable, por supuesto, pero es que además, esto no hace que bajemos nuestro índice glucémico si no cuidamos realmente nuestra biota intestinal.

alimentos intestino

Los alimentos y la microbiota intestinal

Él, decía –muy acertadamente- en su Stories que hay muchos productos supuestamente para deportistas o que se hacen pensando en ellos, que son fatalísimos para nuestro cuerpo y, sobre todo, para nuestro intestino y nuestra microbiota. Y ahora diréis “¿Y qué cojones es eso de la microbiota?”. Pues la microbiota es una de las faunas –y floras- más grandes que tenemos en nuestro cuerpo. Es básicamente, las bacterias –buenas y malas- que viven en nuestro intestino y que se encarga, explicado en fácil, de ayudarnos a absorber y desechar los nutrientes de los alimentos. La microbiota nos ayuda entonces a repartir la energía adecuadamente y a protegernos de virus manteniendo nuestras defensas cuidadaditas.

Es un minimundo que es hasta incluso más importante que el cerebro para que nuestro cuerpo funcione bien. Si la microbiota acaba tocada, tú acabarás tocado, créeme que sé de lo que hablo. El problema es que no era un campo investigado, o al menos hasta la fecha cuando cada vez más gente joven está siendo diagnosticada de celiaquía, intolerancias, alergias, Crohn o SII, como es mi caso. El SII –Síndrome del Intestino Irritable– es, además de una puta mierda, un problema derivado de una mala alimentación. Y esto, realmente, no quiere decir que me alimentase fatal, que no cuidase mi cuerpo o que fuese una gordaca. Comía de todo, de forma variada y sin limitaciones. El problema es que algunas personas nacen con la microbiota un poco sensible y esto hace que los alimentos no se “disuelvan” bien y acaben afectando al intestino, irritándolo y “matando” poco a poco las bacterias y las vellosidades que se encargan de hacer que los alimentos se descompongan bien y que no nos den problemas. Sin embargo, cuando sufres de SII, esto no suele pasar por lo que acabas con problemas intestinales bastante chungos, alergias, dolores, hinchazón –como un globo- y una vida caótica. El SII quiere decir que tu intestino no funciona bien y, simplemente, no asimila los alimentos y da igual qué comas que cada día te puede sentar mal una cosa diferente.

Cuando comemos alimentos sin leer o entender el etiquetado, acabamos consumiendo productos –que no comida- que no son buenos para nuestra flora intestinal y como bien apuntaba FitFitHurra, esto nos pasa factura en la microbiota. Seguramente muchos penséis que con los prebióticos todo pasa pero no es así. La realidad es que tu cuerpo los necesita pero si le das siempre y no los produce, dejará de producirlos casi para siempre, como me pasó a mi. Por eso, hace tiempo que decidí apostar por una alimentación mucho más sana, equitativa y SIEMPRE buscando alimentos que sean buenos para el cuerpo. Más que nada porque cuando peor he estado del SII, peor he entrenado por lo que los alimentos y el rendimiento en Crossfit, es algo que va unido. Desde que empecé esta vida con SII siendo Crossfitter, me tomé mi alimentación mucho más en serio y no solo por el rendimiento, sino por mi y por mi salud. Pasé por las manos de varios nutris y puedo decir que entre mi gastroenteróloga y mi nutricionista de ahora, ¡soy mucho más regular! Al igual que con los nutricionistas y el Crossfit, los nutricionistas no tienen muchas veces ni idea de qué darte para ayudarte porque la mayoría te deriva a probióticos y poco más. Sin embargo, gracias a dos profesionales como la copa de un pino, me enseñaron que hay alimentos que realmente te ayudan no solo a mejorar tu flora intestinal, sino que te ayudan a proteger y recuperar esa microbiota que tienes perdida. ¿Cuáles son? Pues supongo que dependerá de con qué profesional habléis, pero estos son los que me incluyeron a mi en la dieta.

Los 10 alimentos que van muy bien para mejorar tu microbiota

Semillas

Aunque aquí voy a hablar en general de las semillas, os puedo decir que las semillas de Lino y de Chía son las que mejor me han venido pero, he de decir que al principio me las tomaba remojadas en leche vegetal o agua para crear una especie de babilla. El tema es que, esa babilla –que da mucho asco, no voy a mentiros- es lo que te va a ayudar a crear una “pantalla” protectora en el intestino, haciendo que los alimentos no te “rocen” y t irriten mientras haces la digestión. Sí, eso me lo comía como si fuesen chicles al principio. Esa “goma” es conocida como el mucílago y tiene grandes propiedades antioxidantes y digestivas. Ayudan a regular el intestino y, por supuesto, te dan fibra y muchas vitaminas.

Semillas de Cáñamo

Lo guai del cáñamo es que es una semilla con mucha proteína, potasio y magnesio. Además de esto, yo les debo un poco la vida porque tienen beneficios antiinflamatorios, son una fuente de fibra por lo que me ayudaban en las semanas de estreñimiento y son geniales para fortalecer y mejorar el sistema inmune. Al tratarse de semillas, pocas están modificadas genéticamente por lo que mantienen sus propiedades y tienen el mismo efecto en el intestino que las semillas de chía o lino.

Spirulina

Vale, os digo que esto está horrible, de verdad y desde el principio. Se trata de un alga marina – el alga spirulina- que, por lo general se toma en polvo o pastillas mezclada con lo que bien quieras o puedas. La spirulina, es muy buena para la microbiota ya que ayuda mucho a desintoxicar el cuerpo, por lo que ayuda a equilibrar nuestro intestino en cuanto a bacterias buenas y malas se refiere.

Reishi

El reishi es un hongo, que como la spirulina viene de China y se usa tradicionalmente en la Medicina Tradicional China para mejorar las defensas y el sistema inmunitario del cuerpo. Al igual que la spirulina, el reishi se toma en polvo y no sabe precisamente muy bien, que digamos. Para que haga efecto, es importante tomarlo puro y no en estractos.

Bayas de Goji

Hace un año o así a todo el mundo le dio por tomar bayas de Goji, supongo que ahora ya no está de moda y mola más tomar Matcha o algo de eso. El caso es que, aunque no os lo creáis, ¡sigue molando tomar Bayas de Goji! Entre las muchas de sus propiedades, las bayas de Goji son ideales ya que ayudan al buen funcionamiento del riñón y el hígado, dos órganos que se ven directamente afectados si el intestino no funciona bien y no asimila bien los alimentos.

Camu-camu

La verdad es que nunca fui muy fan de este alimento porque además de ser jodidamente difícil de encontrar es caro de cojones –aunque ahora mismo hay más oferta que hace tiempo-. Sin embargo es uno de los alimentos que están específicamente recomendados para problemas intestinales. La serina, que es uno de los compuestos del camu camu, te ayudará a mejorar tu digestión y tu microbiota intestinal.

Maca

Tampoco es que sea de mis alimentos para el intestino preferidos porque su sabor da un poquito de “Puaj”, pero es muy bueno y mi gastroenteróloga me lo recomendó ya que tiene muchos beneficios. Además de ayudar al sistema endocrino, la maca tiene propiedades sedantes, lo cual a mi me ayudaba al principio un montón porque tenía dolores horribles –calambres intestinales, diarreas, cólicos…- y no podía tomarme ningún medicamente ya que la gran mayoría contienen lácteo, gluten, soja… cosas que yo en ese momento no podía tomar. El caso es que me dio maca en polvo que contiene terpenoides y saponinas, que tienen ese efecto: sedante. Esto me ayudó a pasar mejor los días aunque os digo que con el sabor que tenía me lo pensaba mucho.

Pimienta cayena

Me vais a llamar loca por comer pimienta cayena en polvo en casi todas mis comidas, pero es uno de esos alimentos que hay que incluir ya en la dieta para mejorar nuestro intestino. Con propiedades antiinflamtorias, la cayena ayuda también a mantener un metabolismo estable, con un ritmo correcto y sin desbarajustes. Aunque es verdad que hay que tener en cuenta que puede causar irritabilidad intestinal, vale la pensa incluirla de vez en cuando y de forma natural en nuestra alimentación.

Acai Berry

Ya sé que está súper de moda porque se le ha catalogado de súper alimento, pero es que lo es. Tiene muchas propiedades aunque a mi las que más me han interesado siempre, han sido las diuréticas ya que contiene muchos minerales zinc, calcio, magnesio, hierro y potasio que se absorben mucho mejor.

Kalé

El calcio –al ser mujer- es algo que necesito por encima de casi todo para no acabar menopáusica y con osteoporosis. Por eso, mi gastroenteróloga me recomendó el Kalé que aunque no está recomendado especialmente para problemas digestivos o inmunitarios, es uno de los vegetales con más concentración de calcio que hay en el mercado. Debido a que no podía comer brócoli o col –que son alimentos que también tienen mucho calcio pero son ULTRA FLATULENTO-, tuve que incluir el Kalé en mi alimentación.

 


Zorranbrokn

Una chica más hablando de CrossFit y de todo lo que ello conlleva. Aunque un poco cruel y algo zorra, pero con amor. Always

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