03 May 2016

Trucos para no pegarte el atracón en las comidas

Uno de mis mayores problemas –y creo que el de muchas Crossfitter- es que nos pegamos unos buenos atracones en cada comida. Parece que es imposible decir basta cuando se trata de comer. La verdad es que también depende de la educación. Yo a veces maldigo a mis padres porque desde pequeña siempre me han obligado a acabarme lo que había en el plato y, claro, quieras que no, eso se convierte en un hábito asqueroso cuando eres adulto, ya que te hace pegarte el atracón en las comidas –sobre todo a aquellos que no controlamos muy bien aún el tema de las porciones-.

atracón en las comidas

Por supuesto, los hábitos se pueden cambiar y/o sustituir aunque sé que a muchas personas, este se les resiste mucho –y más cuando se trata de una Cheat Meal-. Este problema se soluciona con algunos trucos, aunque el principal es evitar estar constantemente mirando el plato ya que esto es lo que más agobia: saber que aún queda comida en él. Por eso, es imprescindible saber escuchar a nuestro cuerpo y ponerle ganas –y fuerza de voluntad, para qué os voy a engañar-.

Seis trucos para no pegarte el atracón en las comidas

Distribuye bien el plato

Seguramente habréis oído hablar mucho de la Dieta de La Zona. Yo, personalmente, no la considero una dieta estricta, pues se trata de combinar los alimentos de la mejor manera y aprender a distribuirlos bien en el plato. En principio, el 40% del plato tienen que ser vegetales; el 40% proteínas y el 20% restante hidratos de carbono. Algo así como: mitad del plato verde y sano, un cuarto proteínas y otro cuarto de hidratos. Además, es imprescindible distribuirlo bien, con pequeñas cantidades pero, bien repartido por el plato para que no te dé la sensación de que está vacío. El otro truco es usar platos más pequeños si ves que no eres capaz.

Practica el mindful eating

Esta técnica me ha salvado en muchas ocasiones de pegarme atracones en las comidas. Aunque es una mierda cuando tienes temporadas de estrés bastante elevadas o cambios hormonales –la regla, sí-, esta técnica funciona bastante bien el resto del tiempo. La idea principal del Minful Eating es comer de forma consciente. Básicamente consiste en poder escuchar a tu cuerpo y saber qué es lo que te pide. ¿Necesita comer más? Pues dale más comida. ¿Menos? Pues no chuperrtees el plato al acabar de comer. Centrarse en la actividad que estás realizando es básico, ¿no? ¿O eres de las que no se centra ni en el trabajo? Pues con la comida es igual. Aunque no es algo peligroso, lo puede ser a la larga así que centrarse es básico para no pegarte un atracón en las comidas.

Saborea cada bocado

Si hay algo que no hacemos nunca mientras comemos es saborear la comida. ¿Por qué? Ni idea, aunque yo sé que es por ansiedad –o al menos en mi caso-. Es como los perros callejeros: me lo como todo por si me lo quitan. La realidad es que nadie te tiene por qué quitar tu comida –si no se lo permites, claro- así que no tienes por qué no saborear lo que estás ingiriendo. Está claro que comer col cocida no es lo mejor si vas a saborear, pero aún así hay que hacerlo. Masticar bien los alimentos es esencial para que el estómago no tenga tanto trabajo. Además, cuanto más mastiques, más sensación de saciedad tendrá tu cerebro.

atracón en las comidas

Apaga la TV

Aunque seguro que estás súper acostumbrada, comer con la TV puesta es lo peor que puedes hacer. Te has creído eso de que la TV te hace desconectar, aunque en cierto modo es cierto. Te hace olvidarte por completo de lo que estás haciendo y por eso acabas comiendo a toda velocidad, sin siquiera ser consciente del tiempo que has tardado en comer. Si quieres hacer algo durante la comida, o mejor que puedes hacer es leer, incluso mandar algunos whatsapps. La gente que ve la TV mientras come, ingiere un 14% más de alimentos.

Suelta el tenedor de vez en cuando

Como ya he dicho, saborear es la clave para no pegarte atracones en las comidas. Si cuando te metes algo en la boca, ya estás pinchando el siguiente bocado, es imposible que puedas saborear la comida. Tu cerebro se va ansiar y necesitará seguir con la misma acción lo más rápido posible. Por eso, lo mejor es que sueltes el tenedor. Tampoco hace falta que sea en cada bocado, pero crea una serie de pautas para que así no tengas que tener el tenedor todo el rato en la mano. Por ejemplo, apoyar las manos en la mesa, beber un traguito de agua o pasar las páginas del libro/ coger el móvil son algunos trucos que te ayudarán a soltar el tenedor/o la cuchara.

Bebe agua

Seguro que esto lo has oído un millón de veces, pero seguro que no en el sentido que te voy a decir yo. Está claro que encharcarse el estómago va a ayudarnos a cortarnos el apetito, pero esto no es saludable ya que vamos a comer mucho menos de lo que deberíamos y, por lo tanto, vamos a tener hambre al poco tiempo de haber comido. Evita pegarte un atracón de agua antes de comer, pero sí ves bebiendo, a sorbos, al menos dos vasos de agua en cada comida. Es importante hacer esto ya que además de ayudarte a no comer con ansia, el agua mejorará tu digestión haciendo que no estés tan pesada después de cada comida.

Recuerda que todo está en tu mente y que si sabes controlarla podrás controlarte a ti misma. Disfruta comiendo, no lo hagas por obligación y aprende a escuchar a tu cuerpo.


Zorranbrokn

Una chica más hablando de CrossFit y de todo lo que ello conlleva. Aunque un poco cruel y algo zorra, pero con amor. Always

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