21 Sep 2016

Tu desarrollo como Crossfitter

No sé si soy yo la única que se agobia con ver que va a épocas en los entrenamientos. No es que sea una paranoica –que puede ser- pero sí que he notado que, a pesar de no estar ya en esa fase de estancamiento, parece que estoy que no tiro hacia delante.

Sé que he mejorado en muchos aspectos, o eso quiero creer, pero hay muchos otros en los que parece que he ido hacia atrás, como los cangrejos. Según mi Coach, es parte del desarrollo como Crossfitter. Ya sabéis que, como todo en esta vida, tiene etapas y, con tu propio desarrollo no iba a ser menos.

desarrollo como crossfitter

El Crossfit es un deporte que desarrolla todas tus habilidades

A la hora de entrenar –y supongo que ya lo habrás notado- vas desarrollando muchas actitudes que antes no tenías. Eso es parte de tu desarrollo como Crossfitter, claro. El hecho de ser más decidido, más cauto, más paciente y más exigente es algo que se va desarrollando conforme vas avanzando y ganando confianza en tus entrenamientos, eso está claro.

El desarrollo como Crossfitter no solo llega por el hecho de mejorar técnica, pesos, cardio o resistencia, sino que llega, sobre todo, cuando empieza a cambiar a la hora de afrontar las cosas que te suponen un reto. En Crossfit tienes dos opciones: o rendirte y asumir que no puedes, o seguir hacia delante hasta que te falle el último aliento. La mayoría optamos por la segunda opción, aunque hay muchos que toman la primera. Y eso, señores, también dice mucho de quiénes sois como Crossfitter.

Parte de tu desarrollo como Crossfitter es mental. Sí. Y te puedo asegurar que es el que más pesa, el que más cuesta de sobrellevar. Todos hemos pasado por ese momento en el que nos lo hemos cuestionado todo. TO DO. Las decepciones, los bajones, los cabreos han sido tantos que, en cualquier momento, tu mente cortocircuita y dice “Hasta aquí” y es en ese momento en el que lo ves todo negro, te ves a ti como un borrón negro que no vale para nada.

No todo es color de rosa

Por supuesto, no todo en el Crossfit puede ser de color de rosa. No vas a poder estar a tope en todo y es que, el Crossfit, lo queramos admitir o no, nos chupa mucha energía, tanto mental como física. Física porque, por supuesto, es un ejercicio muy exigente y duro –al menos si te lo tomas en serio de verdad-, y mentalmente porque siempre quieres dar lo mejor de ti, sin importar cómo tengas el día.

Mentalmente es donde, ahora mismo, más exhausta me siento. Sé que mi cuerpo aguanta mucho, que soy más fuerte que mucho antes pero… la mente ya me empieza a jugar malas pasadas. Y sí, es una maldita mierda sentirte así. Porque en el fondo sabes que puedes, que puedes con los WOD que te han marcado pero… simplemente no vas.

La mente nunca va a ser una cosa de la que te puedas fiar. A veces te dirá que puedes con todo y tu cuerpo lo negará y ahí es donde vienen las lesiones; otras tu cuerpo dirá que sí y tu mente no y ahí es donde vienen las decepciones. Decepcionarte es lo peor que puedes hacer. Enfádate, respira y reponte, pero NUNCA te decepciones. Las decepciones cuesta más superarlas y, claro, una tras otra, tras otra… hace mella en ti y llegarás incluso a cuestionarte quién eres.

No te estreses, de verdad. Todo pasa cuando menos te lo esperas

Sé que esperar es desesperar y mucho más en un deporte como el Crossfit. Cuando no es porque quieres mejorar en gimnásticos es porque quieres ganar técnica o fuerza en algunos ejercicios de halterofilia. Pero, ¡ojo! No se puede tener todo en esta vida y, mucho menos, si no te dedicas a esto de forma profesional. Sé que no conseguir los objetivos que te vas proponiendo día a día es algo que agota mucho mentalmente porque es defraudarte día tras día a ti misma, pero no lo hagas. Hay días tontos y tontos todos los días, descubre quién es el tonto y quién el día tonto. Así es como podrás sobrellevar este momento tan crítico en tu desarrollo como Crossfitter.

Como en todo, siempre vas a tener subidas y bajadas y siempre, siempre, siempre, vas a estar condicionada por todo lo que tengas a tu alrededor. Que si la vuelta al curro o a clase, que si algún problema por ahí suelto con tu pareja y/o amigas, que si marrón con el banco… Todo eso afecta y, por supuesto, al igual que el cuerpo, la mente necesita desconectar y es lo último que hacemos.

Descansar no solo se hace para que el músculo se recupere, sino para que la mente sea también más fuerte

He de admitir que soy de esas personas que, si no entrena un día, se siente fatal y no porque no se lo haya pasado bien –que también- sino porque tiene una losa ahí, en la espalda, que la aprieta. “¿Si dejo de entrenar un día voy a perder técnica?” “¿Si dejo de entrenar un día cuántos kilos voy a coger?” “¿Si no entreno hoy qué me van a decir mis compañeros?” ¡¡EH!! Deja de agobiarte, de verdad. Tu desarrollo como Crossfitter implica, POR SUPUESTO, tener conciencia de lo que te pide tu cuerpo, pero también tu mente. Ten en cuenta que tu mente puede más que tu cuerpo. Es fácil decir “Yo controlo” pero es más complicado hacerlo.

Hay etapas en tu desarrollo como Crossfitter en que es más importante escuchar a tu mente que a tu cuerpo. Apretarte menos y exigirte menos. Aprende a que, cuando la mente falla, como al cuerpo, es muy importante escucharla porque eso es parte de ser un buen Crossfitter. No por entrenar más vas a sentirte mejor o conseguir más cosas, ¡¡NO!! Eso es una mentira que nos han querido hacer creer para que pensemos que somos poderosos. Pero como cualquier deportista, tenemos nuestros picos de felicidad y otros de frustración.

NO PASA NADA POR TENER UNA ÉPOCA EN LA QUE ESTÉS MÁS AL RALENTI

La frustración es algo que tenemos que afrontar todos, pero no por eso hay que rendirse. Hay épocas mejores y épocas peores, hazme caso. No todo es tan bonito como crees ni como te lo pintan al principio, eso deberías saberlo. Por eso, cuando veas que hay más días malos que buenos, RELÁJATE. Deja de pensar que no vales, que hay algo mal en ti, que no estás haciendo las cosas bien. Pueden haber mil cosas por las que tu mente haya llegado a un overbooking, te lo prometo. Y esto, por supuesto, no quiere decir que no estés siendo un buen Crossfitter o que no estés haciendo las cosas bien o que vayas para atrás como los cangrejos. NO. Solo quiere decir que necesitas menos exigencias y más placeres.

Como te he dicho, exigirte menos es una buena idea. Vuelve a pesos un poco más bajos, vuelve a retomar sensaciones divertidas, a ver que te puedes superar en los WOD y verás como esa sensación de decepción y de frustración desaparece. Esto te hará sentirte mejor, lo creas o no. Muchas veces, nos agobiamos más por el tiempo que hacemos en los WOD, las rondas que somos capaces de hacer que en el propio y mero hecho de disfrutar de entrenar. Así que no olvides por qué decidiste ser Crossfitter, más allá de mejorar tu condición física.

Reconcíliate con tu pasión como Crossfitter

Recuerda que el Crossfit es un juego y tu desarrollo como Crossfitter es una evolución intrínseca en el juego. Esto es como todo en la vida: a veces vamos mejor y otras peor, pero no significa que seamos peores personas de lo que éramos. Solo quiere decir que, en ese momento, necesitamos algo diferente, algo que nos haga encender la chispa de la pasión otra vez.


Zorranbrokn

Una chica más hablando de CrossFit y de todo lo que ello conlleva. Aunque un poco cruel y algo zorra, pero con amor. Always

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