17 Feb 2018

Las cosas que tienes que tener claras antes de empezar en Crossfit

Creo que no es el primer artículo –ni será el ultimo- que dedico a esas mujeres que aún no se han decidido a empezar en Crossfit porque, de forma inconsciente no pueden evitar que una alarma suene en su cabeza y les haga plantearse las cosas porque claro, con todo lo que dicen del Crossfit es imposible no darle un millón de vueltas antes de empezar, al menos si eres de esas que se deja más influenciar por lo que dirán los demás. Empezar en Crossfit es más sencillo desde una perspectiva de una persona que ya ha estado en contacto con el deporte –y si es hombre más- que de una que no ha hecho deporte en su vida pero que quiere empezar a cambiarla.

Sí, la mayoría de mujeres nos hemos dejado llevar –e influenciar- por lo que dicen las revistas. Por las imágenes que salen en la Woman’s Health –que personalmente odio cada día más-, en la Glamour o lo que sea. Y por supuesto, las redes sociales también son una parte esencial de esa influencia porque, cuando buscas “fitgirl” en Instagram… Te sale de todo –principalmente mil cuentas de tías escuálidas- menos una tía que esté realmente empotrable. Aunque ya sé que esto va más allá de lo que yo pienso y que es solo cuestión de gustos.

Pero sí, para empezar en Crossfit hay que tener un poco de agallas, pero sobre todo algunas cosas claras porque luego empiezan las sorpresas y, lo más desagradable en muchas: las críticas a otras compañeras que sí sabían a lo que se exponían. Y ahí es donde no te dejo entrar. No porque me parezca mal –que obviamente sí-, sino porque creo que no hay mayor falta de respeto a uno mismo que no respetar a los demás. Y, por supuesto, que el hecho de ser una mujer tocha no te hace ni superior ni inferior a otra persona, solo diferente y con valores distintos. Eso sí, soy consciente de que para llegar ahí hay que hacer una larga y ardua transición, no solo física, sino también mental y para eso, es mejor que estés concienciada de todo antes de empezar en Crossfit.

Empezar en Crossfit

Los principales miedos que tienes que superar antes de empezar en Crossfit

Tu cuerpo va a cambiar

No sé a cuántas Elite Zorritas –o Crossfitter- conocerás, pero si te has dado cuenta, a todas nos ha cambiado el cuerpo, aunque sea a cada una de una forma, esto es un hecho. Sé que tu, ahora mismo, has escuchado un millón de cosas sobre el deporte y tienes una serie de creencias y de concepciones un poco raritas. Así que, si de verdad quieres ser feliz haciendo Crossfit –con todo lo que ello conlleva-, tienes que asumir una realidad inevitable: te vas a poner tocha. Y no, no porque tus huesos vayan a ensancharse –que no sé quién fue el primer gilipollas en decir eso-, sino porque, además de trabajar tus músculo y que estos se agranden por mayor cantidad de fibras musculares y menos grasa a su alrededor, ¡vas a comer más! Y no tienes que tenerle miedo por ponerte gorda porque, es simplemente que cuanto mayor es el gasto de energía, ¡más comida te va a pedir el cuerpo! Obviamente, engordarás si no cuidas tu alimentación en ese aspecto –sí, los malos hábitos alimenticios deben ir fuera-, pero porque comas donuts algún que otro día no pasa nada. Al menos a nivel estético.

Antes de empezar en Crossfit, debes entender que todos los ejercicios que vas a practicar en este deporte van a mejorarte en todos los aspectos y es inevitable que si te enganchas y empiezas a tomártelo un poco en serio, tu cuerpo se “ensanche”. Con esto no quiero decir que te vas a poner como una culturista, solo digo que no vasa a tener ese cuerpo que ves en fotos: hombros grandecitos, cinturilla de avispa y culo de negra zumbona. Va a ser todo mucho más equilibrado y “cuadrado”: las caderas estarán a la altura de los hombros, no habrá cintura de avispa y –casi seguro- acabarás con culito de pollo como cualquier otra Crossfitter. Eso es así. ¡Ah! Y las tetas también desaparecen –si no tienes como yo-, pero también te digo que se ponen en su sitio –si tienes muchas es más difícil pero no imposible, ¡aviso!-. Pero estos cambios NO te van a hacer menos sexy, menos femenina o menos atractiva. Simplemente te va a sacar de un colectivo y te va a meter en otro muy diferente y es en el de las tías tochas, las empotrables no por su físico sino por su cabeza. Que ese, lo creas o no, ¡¡mola mucho más!!

Vas a dejar de buscar un físico en concreto

Sé que esto puede parecer un poco absurdo porque todas las Elite Zorrira queremos estar como X y queremos tener el culo de X o las piernas de X –como cualquier zorrito, vaya- pero es cierto que, cuando pasa un tiempo, asumes que esa puede que no sea tu fisionomía y seguramente, en algún momento, deje de agobiarte el hecho de no parecerte a X.. Es difícil de entender, lo sé, pero es cierto. Llega un momento en el que cambias el “Quiero estar así” a tu nutricionista por un “Quiero rendir y petarlo en los PR”. Llega un día que dejar de mirar el cuerpo de las demás y piensas “Joder, qué envidia… ¡Ojalá estuviese yo así!” por un “Qué mamona. Menudas palizas se tiene que haber metido para conseguir ese cuerpo”. Empiezas a valorar que tu cuerpo es realmente una máquina que hay que cuidar por todos los medios posibles –y habidos- para que sea capaz de darte el máximo el día de mañana, aunque solo sea a nivel físico.

Eso sí, tienes que tener claro que si no vas a ser capaz de asumir este detalle… ¡estás jodida! Por que sí, tienes que tener claro antes de empezar en Crossfit que HAGAS lo que hagas, tu cuerpo va a cambiar y se va a poner como te estoy diciendo. Es bastante inevitable porque los ejercicios lo demandan. Así que si vas a ser de esas personas que va a empezar a hacer dietas milagrosas, quejarse de su peso –sin mirar más allá de un número en la báscula- o va a criticar a compañeras por haber asumido esto y amarlo, ¡¡vete del Box!! Vete porque te puedo decir desde ya que este, por mucho que quieras, no es tu deporte. Para eso es mejor que te apuntes a un gimnasio y que hagas la típica rutina para obtener ese físico que quieres. Y hazlo, porque en Crossfit no vas a encontrar ese físico, no vas a encontrar eso que ansias y buscas. Eso solo pasa en los gimnasios. En el caso de que sepas que en algún momento te va a dar igual el físico y que tu rendimiento acabará siendo lo más importante, ¡¡empieza y quédate!!

Vas a conocer las decepciones a diario

Vale sí, al principio quizás menos, pero te aseguro que a eso de los cuatro o cinco meses empiezas a entrar en un bucle tras otro de decepciones que tienes más ganas de pirarte del Box que de volver al día siguiente. Sí, esto es algo que tienes que asumir a la de ya si quieres empezar en Crossfit porque, lo quieras o no, los ciclos de vida de un Crossfitter conllevan temporadas de decepciones máximas en las que ni tú mismo sabrás qué es lo que está pasando realmente. Al principio no lo notarás tanto porque claro, vas a mejorar de forma exponencial porque de no hacer nada más que postrar tu bonito culo en el sofá a poder hacer sentadillas aunque sea solo con la barra –que, ojo, ¡ya son 15 kilos!- pues hay un mundo para ti, claro. Pero por supuesto, vas a dejar de crecer y mejorar tan rápido porque a los cuatro o cinco meses es cuando la fuerza ya no cuenta tanto pero sí la técnica y para seguir mejorando tendrás que practicarla, ¡Y MUCHO! Y, ahí, queridos, es cuando aparecen y entran en juego las decepciones porque claro… ¿a quién le mola empezar a fracasar cuando se sentía en la cumbre del topismo Crossfitter? ¡¡A NADIE!! Por eso, vas a empezar a conocer a la decepción de cerca cuando ya no levantes bien el peso, cuando te cueste la vida hacerlo, cuando empieces a no acabar WODs que antes te parecían fáciles… Además, te tengo que decir que te vas a comparar siempre y mucho con el resto de tus compañeros, lo que hará que te decepciones un poquito más.

Pero, para animarte, te diré que TODAS Y CADA UNA de las decepciones que vivas en el Box, ¡¡te van a hacer mucho más fuerte de lo que eras antes!! Porque aunque te decepciones, verás de lo que eres capaz si aprendes a ver que todo esfuerzo tiene una recompensa detrás, por muy lenta que venga. Aunque para eso tendrás que entrenar con cabeza y saber que la paciencia es lo primero que hay que trabajar en Crossfit porque todo llega si eres capaz de esperar. Esto es algo que tienes que tener muy claro antes de empezar en Crossfit porque las decepciones ya no van a ser algo que te hunda en la miseria, sino algo que te haga un poco más fuerte cada día, que te plantee un nuevo reto y te haga tener más constancia para conseguir aquello que anhelas.

Tu concepto de autoexigencia aumentará

Sí, esta es otra de las cosas que tienes que saber y tener claras principalmente porque, cuanta más decepciones tengas, ¡más te vas a exigir! Al principio lo harás un poco enfadada porque quieres ir al mismo ritmo con el que empezaste pero luego, poco a poco, te darás cuenta que cuando te digo que la paciencia es la mayor virtud de un Crossfitter, ¡tengo razón! Y lo sé de primera mano porque, a pesar de estar trabajando ejercicios complejos desde que llegué al Box, aún me cuestan muchos de ellos y es jodido ver que tienes compañeros que llevan menos tiempo que tú que ya los han conseguido. Pero, en tu autoexigencia comprenderás que cada cuerpo es un mundo, que cada cabeza es un mundo y que cada atleta hace lo que buenamente puede día a día, WOD tras WOD. Y ya no solo vas a ser exigente en el Box o haciendo Crossfit, sino que vas a serlo en todas las áreas de tu vida, asumiendo que los fracasos son solo opcionales, que si se quiere se puede porque hay miles de caminos posibles a seguir. El éxito solo está para aquellos que saben ver que no hay solo una forma de llegar a la meta, sino que hay muchos caminos posibles a seguir y que si uno no te da la puerta que buscas, seguramente habrá otro que sí lo haga.

Hacerte más exigente no te va a hacer peor persona, te lo prometo. Sé que da miedo la palabra “autoexigente” porque, a día de hoy, nos han enseñado a conformarnos con lo que tenemos y a pelear poco y mal por lo que queremos. Nos han hecho pensar que los fracasos son malos y que hay que triunfar a la primera de cambio pero, te aseguro que esto, deja de pasarte cuando haces Crossfit porque empiezas a entender que para tener una buena técnica de arrancada o sacar los Muscle Up, hay que equivocarse mil veces, hacer millones de ejercicios complementarios, fracasar una y otra vez, y, finalmente, conseguirlo. Por eso, las decepciones y la autoexigencia te harán fuerte, te harán una persona luchadora y poco conformista. Una persona que, el día de mañana, se podrá decir a ella misma “Quizás no lo conseguí, pero luché hasta el final para poder ser mejor la mejor versión mi misma día tras día”.

Empezar en Crossfit no es fácil, hay que tener algunas cosas claras y saber que, aunque no lo quieras, la vida te va a cambiar. TÚ vas a cambiar frente a la vida. Quizás esto es lo que más miedo te dé. Quizás no porque sabes que cualquier cambio siempre es para mejor. Sea lo que sea, ¡¡bienvenida Elite Zorrita!!


Zorranbrokn

Una chica más hablando de CrossFit y de todo lo que ello conlleva. Aunque un poco cruel y algo zorra, pero con amor. Always

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