30 Oct 2017

La Halterofilia y los Crossfitter

Sé de buena mano que a muchos, nada más leer el título de este artículo, os tienen que haber hecho chiribitas los ojos porque claro, ¿qué Crossfitter que se precie no admira la halterofilia? Sí, es una de las disciplinas más hijas de una hiena pero, quizás por eso, la amamos con todas nuestras fuerzas y nos volvemos bastante becerricos cuando la trabajamos.

Soy de esas personas que piensa que la técnica SIEMPRE va antes que el peso, aunque esto difiere mucho del pensamiento del 80% de la gente que practica Crossfit. Y no es porque la técnica no sirva de nada –porque sirve para TODO-, sino que es más bien porque parece que cuantos más kilos mueves, más grande tienes la polla y más guai eres, así que, supongo, que el peso es lo que refleja si somos buenos o no en Crossfit y, por supuesto, en todas las disciplinas que lo componen. Sin embargo, cuando haces halterofilia –y te apasionas por ella- entiendes que por mucho peso que muevas, si no depuras la técnica, llegará un punto en el que te quedarás estancado y, por supuesto, no serás tan top como tú crees, sino que empezarás a dar un poco de lastimica.

halterofilia

Cualquier persona que respete este deporte y, mas concretamente, esta disciplina, entiende que no hay fórmulas mágicas y que, aunque queramos, no vamos a ser buenos en nuestra puta vida. Porque, simplemente, NO somos halterófilos ni llevamos su programación. Hacemos Crossfit, lo que, sin dudas, nos convierte en atletas más completos, pero no por ello mejores. Y, por supuesto, cuando respetas la halterofilia, te das cuenta de lo volátil y poca cosa que eres porque, vas a tener más días malos que buenos. Aunque también te digo que es de esos días de mierda de los que más vas a aprender y por cojones, además.

Las cuatro cosas que tienes que asumir cuando te enamoras de la halterofilia

La paciencia no es una virtud, es una exigencia

Lo he dicho millones de veces y no me voy a cansar de decirlo: hay días tontos y tontos todos los días. En halterofilia, te admito que te vas a sentir tonto cada día y que vas a tener demasiados días tontos para tu gusto. Y no es porque tú no seas bueno, sino porque, la halterofilia y los Crossfitter casi no se llevan bien. No es porque no seamos buenos, sino porque la afrontamos de una forma diferente. En halterofilia se trabaja con pocas repeticiones, en Crossfit no. En halterofilia, trabajas para hacer una repetición y dar lo máximo de ti mismo en ella, en Crossfit trabajas para dar el máximo de ti mismo, sin importar la cantidad de repeticiones. La paciencia no es algo que vaya dentro del Crossfit porque, si te toca Isabel, ¿cómo coño vas a ser paciente? Ahí toca apretar el culo, los dientes y el chichi para poder hacer las 30 arrancadas como sea. Algo que, para los halterófilos –los de verdad y no los convertidos en Crossfitter- es algo así como un sacrilegio.

Por eso, cuando aprendes a hacer halterofilia, tu idea es mover el mayor peso posible, aunque la técnica sea una mierda y vayas a partirte el lomo en cada repetición. Pero, se nos olvida que, para ser buenos, hay que pasar por TODOS los estadios previos. Si eres un mierder en técnica, ¡practícala, coño! Tan sencillo como eso. Y sí, cuando te digo que hay que tener paciencia, no es porque sea algo que vaya relativamente ligado a esta disciplina, sino que ES LA BASE de esta disciplina. Vas a llevarte culazos, decepciones, barrazos y raspones en los lugares que menos quieres darte –sí, principalmente en las tetas y en los wallballs-. Vas a hacerte morados, vas a llorar de rabia y te vas a cagar en tu árbol genealógico porque las cosas no salen como a ti te gustaría. Pero es lo que hay. Aprende de eso, porque son esas cosas las que, con paciencia, te enseñarán a levantar. No puedes tener prisa en levantar, porque no puedes compararte con Lydia Valentín o con Alejandro González por una sencilla razón: NO SON TÚ –bueno, y porque llevan toda la puta vida haciendo eso-. Así que, grábate TODOS los días. Los buenos y los malos. Revisa los vídeos, corrígete y crece sin miedo a seguir fracasando porque eso te hará mejor haltera de lo que eras cuando creías que algún día moverías 100kg en arrancada.

La técnica es la base

Si algo he aprendido practicando halterofilia es que la técnica es la base de todo en esta vida. Y no solo la de una arrancada o un DT, sino que, la práctica es lo que te hace coger carrerilla para ser mejor de lo que eres, en todos los ámbitos de tu vida. ¿Cómo vas a convertirte en el profesional que quieres ser si no practicas, si no te equivocas y si no la lías pardísima? Pues con la halterofilia, cielito mío, es exactamente lo mismo. Con eso de obsesionarnos con los pesos y querer tener buenas marcas –y me refiero a marcas altas, casi, casi como las de la Élite-, se nos va un poco la cabeza y empezamos a hacer locuras como sacar una arrancada dejándonos la lumbar o hacer un Jerk más curvados que la curva en la que habita “La niña de la curva” y claro, así es como empiezas a lesionarte y a hablar mal de lo que no toca diciendo que claro, que la Halterofilia es un deporte demasiado lesivo, que no está hecho para todos o que, incluso, es nocivo para la salud. Pero, déjame decirte que el deporte como tal no es lesivo, lo que es lesivo es que a ti te dé por subir de pesos más porque los puedes mover con la fuerza que tienes que con una técnica bonita y agradable a la vista.

Porque sí, porque, lo creas o no, hay veces que hasta a mi me sangran los ojos viendo a la gente hacer Halterofilia. Y no hablo precisamente de novatos que están en clase de técnica, sino de esa gente que va a competiciones y parece que está más en un campeonato de Strongman que en una competición de Crossfit haciendo un Ladder de loqueputosea. Por eso, dominar la maldita barra, trabajar ejercicios accesorios y complementarios es ESENCIAL si lo que quieres es mejorar realmente. Y si, te lo digo yo que no me da la vida para hacerlos y que, al final, siempre acabo igual: quejándome porque no me salen las cosas, porque no avanzo al ritmo que avanzaba hace años cuando empecé y, porque, cuanto más practico y me exijo, más No Reps me llevo al bolsillo. Eso sí, orgullosa de no parecer –ni sentirme- al día siguiente un abuelo con taca-taca.

Deja de compararte

Sé de buena mano lo que mola perfeccionar la técnica viendo a gente guai hacer arrancadas, Jerk Chino o Dos Tiempos de forma demasiado top, de esa que tú te dices y te prometes “¡Algún día seré así!” pero que, en la realidad, te comes un colín –por no decir una puta mierda-. Y es entonces cuando empiezas a rallarte la cabeza, pensando que no vales lo que tienes que valer para estar en esto del Crossfit, que no eres buena y que así no vas a poder llegar a RX en la vida, que si es que todo lo haces mal o que, por ejemplo, eres incapaz de aplicar lo que ves en esos vídeos. Pero, eh, el pequeño truco que debes tener SIEMPRE presente: ¡¡TÚ NO ERES ELLOS!!

Si hay cosas que asumir en esta vida –y más en el deporte- es que no eres igual que nadie, nadie va a hacer las cosas como tú ni a pensarlas como tú por una simple razón: nadie es igual que nadie en esta vida. La gracia de la halterofilia –o al menos eso creo yo- es que TODOS hacemos los mismos movimientos, con la misma base pero, luego, cada cual lo hace como bien puede y quiere porque su anatomía, su físico y su cabeza no funciona igual que la del resto. Por eso, es muy complicado compararse con los demás, sobre todo en la técnica y, por supuesto, en el peso. Estoy segura de que más de una vez has mirado a esa compañera/o y te has dicho “Menuda mierder que soy, yo no levanto eso ni queriendo”. Pues ahora a lo mejor no, porque por razones que se escapan a tu entender –y al mío- no puedes mover ese peso, ya sea por técnica o, simplemente, por fuerza. Pero es que, si todos nos comportásemos así, abandonaríamos rapidito cualquier tipo de deporte y más la halterofilia donde la exigencia es hight top y, por supuesto, la gente mueve pesos que a veces son alucinantes –como 130kg en Jerk Chino-.

Así que, aprende de una vez que las comparaciones son más bien odiosas en la halterofilia y date cuenta de que cada de que cada uno avanza un ritmo diferente, moviendo pesos diferentes y de forma muy diferente porque, a veces, ni tu físico ni tu cabeza están preparadas para poder hacer las cosas de la forma que quieres o “deberías”. Aprende que, ver vídeos de otros atletas sirve, EXCLUSIVAMENTE, para aprender de TUS errores y de sus logros. Para ver nuevos movimientos o nuevas formas de levantar que te permitan A TI mejorar, no tirarte por tierra y desear la muerte.

No te decepciones tanto y empieza a aprender de lo malo

Ya te he dicho que la paciencia, en la halterofilia, es el arte de este deporte y que, realmente, muy pocos –y menos los Crossfitter- estamos preparados para dominar este arte ancestral. Nosotros, que estamos acostumbrados a ser rápidos y eficientes –por eso tenemos el kipping para todo-, nos agobiamos cuando vemos que las cosas no avanzan rápido y que nos cuesta mucho mover el peso de la forma más adecuada posible, es decir, moverlo más con la inercia del cuerpo que con la fuerza bruta. Por supuesto, nos agobia mucho más el tema del peso que es algo como que te define a nivel de Haltera, “Eh, tío, yo muevo 100 en arrancada, ¿tú? Yo 75. ¡Bah, menudo mierder!” y así miles de ejemplos. Lo que no sabemos –o no queremos asumir del todo- es que TODO eso, los días malos, los momentos en los que rezarías por poder tirar la barra contra algo porque no te obedece o, que, incluso, le arrancarías la cabeza a tu Coach que no hace más que decirte “Hay que mejorar un poquito” aunque tú ya lo sabes, esos días son los MEJORES. Son los mejores porque, básicamente, te están haciendo aprender. ¿Crees de verdad que somos capaces de aprender con las cosas buenas? ¡NO TE FLIPES! La realidad –esa que a todos nos rompe por dentro- es que NADIE aprende por las buenas y sino que se lo cuenten a los que ya son padres.

Los niños –como los Crossfitter y cualquier deportista- aprendemos por las malas, cuando las cosas no nos salen como nos gustaría, cuando nos rompemos por dentro y lo hacemos porque, básicamente, es cuando nos vemos a nosotros mismos, cuando nos reflejamos y comprendemos en qué coño estamos fallando. Porque los buenos momentos, aunque nos hacen ser felices y son los que nos mantienen aguantando el tipo, no nos marcan tanto como los malos, donde tenemos que aprender a llevar una losa que –a quien más y a quien menos- le hace crecer, aunque solo sea para petarlo en halterofilia. Así que, mira a tus compañeros, investiga vídeos y aprende de ello. Pero también, equivócate, llora, enrábiate, mándalo todo a la mierda pero, luego, respira y vuelve al ruedo fortalecida/o y decidida, no solo a hacerlo mejor que antes, sino a ser mejor de lo que eras hace unos instantes.

Recuerda que –a no ser que sea un Elite y estés leyendo este artículo- has entrado en el Box a disfrutar, a aprender, a reírte y, sobre todo, a crecer como persona. Porque, lo queramos o no, el Crossfit nos cambia la vida a todos y a muchos nos la salva.


Zorranbrokn

Una chica más hablando de CrossFit y de todo lo que ello conlleva. Aunque un poco cruel y algo zorra, pero con amor. Always

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