12 Mar 2018

Por qué no deberías adoptar a un Crossfitter

Si hay algo que asombra mucho a las personas No Crossfitter es el estado físico –muy guai y muy follable- en el que nos encontramos. Bueno, ellos, porque por lo general ellas suelen no gustar porque “Una mujer con tanto músculo no es femenina” –gilipolleces, sí-. Y aunque solo sea porque ellos entran dentro de los estándares de personas musculadas, eso hace que los Crossfitter tengamos ese rolli, ese misticismo que a muchos atrae y a otros tantos repele. Sea como sea, hace que la gente quiera adoptar a un Crossfitter.

Y sí, cuando digo adoptar es mantener una relación contigo, aunque da igual qué tipo sea, pero por lo general suele ser sentimental. A algunos será porque simplemente les atrae el físico y a otros porque nuestro cambio a nivel mental les fascina. Fuera por lo que fuere, el caso es que a muchas personas No Crossfitter les ha dado por adoptar a un Crossfitter. Y no quiero ser cruel pero, ¿no os habéis planteado que si su familia tiene en venta a esas personas es por algo? Como sé que no, que os acabáis de dar cuenta de esto porque la belleza de nuestros abdominales sudados, nuestros culitos de melocotón y nuestros cerebros bien amueblados –aunque los de algunos no, lo sé-, te han dejado patidifuso, yo te voy a contar una serie de cosas que tienes que saber antes de adoptar un Crossfitter.

Y sí, Zorritos y Elite Zorritas aquí reunidas: es así de cierto como la vida que los Crossfitter no merecemos ser adoptados. A no ser que sea por otro Crossfitter –pero no de nuestro Box, ojo-, que sí que nos va a entender y sabrá lidiar con nosotros.

Las 6 cosas que tienes que tener en cuenta antes de adoptar un Crossfitter

Son bastante monotemáticos

A ver, seamos sinceros, si hay algo que nos identifica es que siempre estamos hablando de Crossfit. Y si no estamos hablando, tenemos que hacer referencia al deporte que hacemos de alguna manera: con las zapatillas, la camiseta, el collar de turno o, incluso, nuestro fondo de pantalla en el móvil. Y es que las cosas son así de sencillas: nos sentimos orgullosos de la persona que somos gracias al Crossfit porque, lo crea o no la gente que no vive este deporte, es lo que nos ha hecho –aunque no al 100%- ser quienes somos hoy y, por supuesto, nos ha ayudado a asumirnos tal y como somos, de dentro a fuera. ¿Cómo no vamos a hablar tanto de él y de todo lo que nos da? Pero claro, a alguien de fuera de la “secta” le comes la cabeza y, ¿qué pasa? Que eres un pesado, un brasa que no sabe hablar de otra cosa. Pues sí, ¿y qué? Hay gente que solo sabe hablar de trabajo, de lo infeliz que es en su relación sentimental o lo mal que le trata la vida. Ellos también son monotemáticos y no precisamente en positivo.

En cualquier caso, si lo que quieres es adoptar a un Crossfitter y estás seguro de ello, lo mejor que puedes hacer es asumir que, por H o por B, la palabra Crossfit va a estar integrada en tu día a día y, sintiéndolo mucho, te vas a tener que hacer a la idea de que la jerga crossfittera tiene que pasar a formar parte también de tu vocabulario porque, de verdad, es un coñazo tener que estar axplicando cada dos por tres qué es una arrancada o un Muscle Up.

Te hacen cambiar la forma de ver la vida

Adoptar a un Crossfitter conlleva riesgos, algunos que no sabes pero te tengo que decir que siempre serán para que seas mejor y tengas una mejor salud. Sí, los tiros van por el tema de la alimentación. Lo primero que hará un Crossfitter será concienciarte sobre tu alimentación, los azúcares, los procesados y, algunos locos, sobre el paleo. ¡A ver si te crees tú que esto va a ser tan fácil como adoptar a cualquier otro! No. Donde más lo vas a notar es en el tema de salir a cenar por ahí. Olvídate de Burguer King, de Foster’s o de movidas así, porque un buen Crossfitter siempre te llevará a cenar o comer a sitios relativamente Healthy donde pueda hacer su Cheat Meal sin sentirse culpable por haber comido mucha mierda. No te digo que no vayan a haber nunca más de esas cenas locas, pero sí te digo que habrán bastantes pocas porque, un buen Crossfitter prefiere una pizza de una buena pizzería antes que un Domino’s, aunque esté más jugosilla. Y sí, el siguiente paso ya es hacer la comida juntos, con inventos raros de masa de pizza de coliflor. Ya te he dicho que adoptar un Crossfitter es jodido y que te va a hacer cambiar en muchos aspectos, pero sobre todo en el tema salud.

Por supuesto, va a meterte en el mundo oscuro del deporte –si antes no hacía nada- y si le dejas, en el Crossfit. Porque él sabe todo lo que le ha cambiado el Crossfit y cómo lo ha hecho crecer en muchos otros niveles: más independiente, seguro, fiero de sí mismo, cariñoso, comunitario… muchas cosas que, aunque quizás ya tenía, ahora tiene más a flor de piel. Y si es una Elite Zorrita, ¡fliparás! Porque una mujer curtida en el deporte no es una mujer cualquiera, pero una curtida en el Crossfit… ¡ay, amigo! Si se deja adoptar, déjate de tonterías, porque todo lo demás te va a importar una mierda.

Comen como limas

No, en serio, por mucho que los veas comer bien y sanote, vas a flipar con las cantidades que comen. Para muchos Crossfitter, el tema de la alimentación va más allá que una simple pasión, es una forma de mejorar su rendimiento y eso lo aprecian por encima de todas las cosas. Sé que para alguien que no hace deporte, es jodido entender que priorizamos el hecho de ir al día siguiente a entrenar y hacerlo bien, que disfrutando comer. Créeme, es una dualidad constante, pero que merece la pena. Eso sí, nuestros platos van hasta arriba, de verduras sobre todo, pero hasta arriba. Y es que comer es algo necesario y más cuando entrenas fuerte porque, aunque no te lo creas, el Crossfit es un deporte muy exigente que consume mucho a nivel físico y mental, ¿cómo no vamos a comer tanto para recargar? Mi madre dice que le violo la nevera porque la verdura en mi casa dura menos que un suspiro, pero esos son gajes de adoptar a un Crossfitter: el sueldo casi entero se va en comida. Así que mi recomendación es que evites que los gastos de comida siempre vayan a medias, aunque sea en casa. Porque, si salís a cenar y en la carta hay un jabalí entero, se lo comerá, sin tener muy en cuenta el precio.

Sus regalos son carísimos

Yo lo he dicho un millón de veces: la mejor forma de tener contento a un Crossfitter cuando hay que regalarle algo es con comida o con accesorios para entrenar. Es así de sencillo, si estás dispuesto a dejarte una pasta en regalitos porque tengo que avisarte de que una simple camiseta donde pone “Crossfit” ya vale unos 30€. Algo asequible, vamos. Y sí, esto es un suma y sigue que no es fácil ponerle fin ni remedio porque cualquier deportista necesita un millón de cosas –menos un runner, que con cualquier cosa reflectante lo tienes- pero es que lo de los Crossfitter ya tiene gracia: que si el cinturón para levantamientos, el cinturón de lastre, las zapatillas, las rodilleras, las muñequeras, las protecciones, las calleras… Eso sí, ¡tienes cubiertos los cinco próximos años en cuanto a regalos! Y bueno, ya ni te cuento si tenemos en cuenta las ediciones especiales o los nuevos modelos porque, sí o sí, un Crossfitter va a querer lo último de lo último. Aunque hay algunos que, además de entrenar con cabeza, compramos con un poco más de cabeza.

Son autoexigentes y MUY exigentes

Y aquí es donde viene la trampa, la más importante y la mayor de todas: vas a darte cuenta que adoptar a un Crossfitter es un trabajo constante. Si hay algo que tengo muy claro porque lo veo y lo leo día tras día en todos los que conformamos la comunidad de Zorranbrokn, es que un crossfitter, sea cual sea su nivel o sus intereses –compita o no, quiero decir-, SIEMPRE, pero siempre, siempre, siempre, va a exigirse un montón. Porque sabe que las cosas tardan en llegar, pero que la paciencia es la mayor virtud que puede cultivar y por eso, es consciente de que muchas cosas que se proponga las puede hacer sin problemas, solo hay que saber vencer los miedos, las dudas, los complejos y los “¿Y si…?”. Y si es exigente con él mismo, lo cierto es que es complicado que no lo sea también con el resto, así que hazte a la idea de que lo será contigo y, como ya te he dicho, te hará cambiar a muchos niveles. Pues este es uno de esos. Adoptar a un Crossfitter es imposible si no eres una persona que apueste alto, que tenga objetivos concretos y que sueñe por lo que quiere, peleando siempre por conseguirlo. Porque hacer una Arrancada pesada no es nada fácil, pero es un sueño que sabe que se puede conseguir con perseverancia y constancia, así que te pedirá lo mismo a ti. En todo. Sí, todo, todo.

Además, tengo que decirte que un Crossfitter es jodidamente temperamental y que puede pasar de 0 a 100 y de 100 a 0 en un minuto, según como vayan las cosas. Y lo sé porque lo veo a diario: vete a ver una clase en un Box y comprobarás que aunque muchos lleguen sin ganas, pelean hasta el final solo por ver y demostrarse hasta dónde pueden llegar. Y sí, son cerriles a más no poder porque, aunque las cosas digan “No”, pelearán hasta que les entre en la sesera de que si es que no, es no, al menos por hoy.

Ya te he dicho al principio que adoptar a un Crossfitter no es nada fácil y que se tienen que asumir muchas cosas negativas, pero te prometo que al final compensa. Vas a tener la cabeza como un bombo al principio –y sino habla con los amigos No Crossfitter de cualquiera de nosotros-, pero luego, conforme te vas dando cuenta de que este deporte y la sensación que nos produce nos hace realmente felices… ¡tienes más ganas aún de adoptar a un Crossfitter y quedarte con él para siempre! Y sí, aunque eso implique convertirte en uno de nosotros.


Zorranbrokn

Una chica más hablando de CrossFit y de todo lo que ello conlleva. Aunque un poco cruel y algo zorra, pero con amor. Always

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