06 Nov 2017

Relaja la raja, Elite Zorrita

¡Eh! Tú. Hola. ¿Qué tal? ¿Sabes? Me gustaría decirte que soy tu consciencia pero no es así. En verdad solo soy una tarada escribiendo un artículo y preguntándose si de verdad no ha perdido la cabeza, porque tengo todas las papeletas. El caso es que este artículo, como bien te puedes imaginar, no es uno de esos en plan “Seamos todos felices porque las cosas que pedimos nos van a llegar”. No, nada de eso. Este artículo viene a que dejes de taladrarte la cabeza con tus inseguridades, con tus miedos y tus problemas, sobre todo en lo relacionado con el Crossfit. Relaja la raja porque ya es hora de dejar de lamentarse tanto y aceptar más las cosas como son. 

Porque sí, porque os digo que MUCHOS –por no decir todos de los que estamos por aquí-, hemos pasado por ese momento de duda existencial en el que nos hemos creído unos mierders que no merecíamos ni siquiera poder entrar por la puerta del Box. ¿Cómo nos lo íbamos a merecer si ya no movíamos tanto peso, si no avanzábamos como antes? ¿Por qué te lo vas a merecer si, a pesar de llevar meses en el Box –o incluso años- aún sigues pareciendo un novato? Porque, claro, todos los que hacemos Crossfit, avanzamos al mismo ritmo, todos vivimos para el Crossfit y no tenemos que ir a trabajar para pagar nuestras cosas –entre ellas la cuota del Box-, ¿no? ¡Venga ya, joder!

Deja de machacarte por ser algo que NO eres 

El Crossfit, como todo en esta vida, tiene sus ciclos y no tienes por qué agobiarte si las cosas ya no salen de forma exponencial hacia arriba. Tampoco tienes que agobiarte cuando te veas un poco estancado o sin mejorar mucho, ¡es normal! Algún día conseguirás hacer 10 reps de sentadilla con tu supuesto RM y fliparás. Porque, como cualquier cosa que hagamos, ¡el Crossfit tiene sus ciclos! Y sí, hay altibajos, hay momentos mejores y momentos peores dentro del Box. Te vas a comer muchos WOD fuera de tiempo y muchos otros dentro pero te quejarás igualmente porque dirás eso de “Debería haberlo hecho mejor”. ¿Deberías? ¿Por qué?

Yo entiendo que, en el momento, en el que el Crossfit se convierte en parte de ti, de tu vida, a nivel deportivo –que no ocio- tienes que exigirte al máximo pero cuando vas a entrenar porque quieres ser esa persona que tanto te ha costado encontrar, llega un momento que tienes que relajar la raja, cari. No porque no tengas que apretarte. Tampoco porque no vayas a conseguir ser algo mejor de lo que ya eras, sino porque machacarte no te va a llevar a ningún sitio, solo a decepcionarte contigo mismo.

 

relaja la raja

Deja de pensar en todo lo que no haces y céntrate en lo que sí que haces

Vale, las cosas pueden salir bien o mal, eso lo tenemos claro todos -¿no?- y que no llueve siempre a gusto de todos también -¿verdad?-, pues deja de fustigarte por cada error que cometes. Sí, vale, a nadie le mola quedar el último, tampoco que a todo el mundo le salgan los putos Muscle Up menos a ti o que, por ejemplo, te encante la halterofilia pero se te dé como una verdadera mierda. ¡Esas cosas pasan! Y no, no puedes compararte con lo que hacen los demás para poder pensar “Valgo la pena” porque si todos lo hiciésemos, nadie hubiese llegado donde está en el mundo del Crossfit. Si yo tuviese que compararme con mis compañeros, hubiese dejado esta mierda hace mucho tiempo porque, ¿qué sentido tiene ser siempre la última y la que peor hace las cosas? PUES TIENE TODO EL SENTIDO DEL MUNDO. Porque, lo creas o no, eso hace que yo sea mejor que ayer pero peor que mañana. Como te pasa a ti. Así que, relaja la raja y disfruta de las pequeñas cosas que te da cada entrenamiento porque, aunque a penas sea perceptible, habrás cambiado en algo que el día de mañana te hará bien.

Por supuesto, eso de ir fustigándote por cada error que cometes, cada WOD que acabas más tarde que nadie o cada arrancada que haces mal, ¡¡se tiene que acabar!! Puedes gritar, enfadarte, cagarte en la puta de oros, de bastos y de espadas porque querías sacar un RM de snatch y no ha salido. Pero hasta ahí. Corta. No sigas diciéndote lo mal que haces las cosas, no sigas insistiendo en que tienes que ser mejor y que deberías hacer mejorar las cosas porque NO es así. Eres quien eres, eres como eres y haces lo que haces porque puedes y quieres, no por los demás, no por nada en concreto. Solo por ti. Y eso es así con TODO en esta vida pero más en Crossfit.

Deja de presionarte a ti misma

Nadie espera que consigas las cosas. Nadie quiere las cosas más de lo que lo quieres tú. Y eso es algo que tienes que grabarte a fuego en el alma porque, si no, a cada paso que des, te vas a estar decepcionando. Visualizar las cosas, marcarse objetivos es bueno, pero lo que no es bueno es hacerse ilusiones, planear las cosas y pensar que eso es así porque nos toca que nos pasen cosas buenas en la vida. ¡¿Qué mierda fumará esa gente?! Las cosas, buenas y malas, pasan porque tienen que pasar, porque tenemos que sacar una lección de vida de todo eso. De hecho, aprendemos con los daños –ya lo he dicho en más de una ocasión- porque cuando las cosas salen mal es cuando somos capaces de vernos a nosotros mismos desde otra perspectiva. Y sí, jode que las cosas nos salgan mal cuando hemos puesto todo el empeño y todo el sudor de nuestra frente en ello, pero, ¡es que es lo que hay, joder!

Así que deja de obligarte a ti misma a hacer las cosas. Deja de pensar que debes hacerlo y empieza a cambiar el “debo” por el “quiero” porque querer es algo propio, deber es algo impuesto y tú, querida, ya no estás para hacer lo que otros te digan que debes hacer. Y eso es así, te guste más o menos. No le debes nada a nadie más que a ti misma. Ni a tus Coach que son los que han estado ahí a tu lado a cada paso, en cada enfrentamiento contigo misma. Si no acabas el WOD, ¡pues no lo acabas! Pero eso no te hace ser ni mejor ni peor atleta de lo que eras antes de entrar por la puerta del Box. Así que deja de pensar que le debes a la gente algo y aclara en esa cabecita hueca que haces las cosas porque quieres y no porque se las debas a nadie. Si empiezas por ahí, estoy segura de que por fin podrás relajar la raja.

Deja de tenerle miedo absurdo a las cosas

A veces el miedo es inevitable, de hecho, hasta es bueno sentirlo para apretar los dientes y seguir adelante. Sin duda. Pero es que, en Crossfit, parece que el miedo y el borriquismo son la esencia del deporte. Quien no es un burro, es un miedica y, así, no se puede avanzar. Los primeros porque algún día se partirán el lomo y los segundos, porque solo van a conseguir quejas, lloros y pataletas para seguir cayendo en la misma mierda de siempre. ¡Y no tienes por qué! Sé que, en general, estamos tan sometidos inconscientemente a pensar qué pensarán los demás de nosotros, que es inevitable que no nos pase en el Box. ¿Quién no fallado un Back Squat intentando hacer RM y ha pensado más en el “¡Buah! Seguro que se piensan que soy un flojo” que en el “Bueno, no ha salido pero al menos he tenido los wallballs de intentarlo”? Pues a eso me refiero. Vivimos con un miedo constante absurdo y con la necesidad intrínseca de obtener un reconocimiento externo antes que el propio y, obviamente, eso es lo que realmente nos hace estancarnos en la vida y hacer las cosas como deberían ser y no como queremos que sea.

Y ahí es cuando tú, sin querer hacerlo, acabas lamentándote por lo que no haces y te obligas, te obsesionas y te haces daño. Pero es ahí cuando necesitas parar, cuando necesitas dejar de decirte que eres un mierder para aplaudirte por TODAS las pequeñas cosas que sí has ido consiguiendo. Porque el valor de una persona, realmente, no está en lo que hace ni en lo que dice, sino en cómo lo hace y en cómo lo dice porque, eso es lo único que marca la diferencia: cómo tratas las cosas. Caerse y levantarse no es el verdadero éxito, sino caerse y afrontar la hostia que te has metido tú solo para luego poder levantarte. Y te lo digo yo, que últimamente vivo más en el “debo” que en el “quiero” porque creo que tengo que hacer las cosas más por lo que pensarán de mi los demás que porque a mi me sale la punta del pijote.

Sencillamente, no te quemes

Has venido al mundo a vivir porque no te queda otra. Así que puedes coger lo que te venga, ya sea bueno o mal, y aceptarlo de la mejor de las maneras. Encajar las cosas como creas que a ti te van a hacer bien y no como los demás esperan que lo hagas. Hay veces que, simplemente, no eres capaz de absorber más de lo que ya tienes y es entonces cuando tienes que coger un poco de distancia, bajar los pesos y seguir trabajando, pero desde otra perspectiva para que, cuando realmente estés preparado –a nivel físico y mental-, vuelves a la carga. No eres ni Froning ni una Dottir, no tienes por qué autoexigirte a nivel extremo. Exigirse cosas está bien, claro, porque es lo que nos hace seguir hacia delante con el impulso necesario para volar hacia nuestro objetivo, pero autoexigirte en exceso no es ni bueno ni productivo, así que acepta que, a veces, es mejor tomarte tu tiempo para poder hacer las cosas que QUIERES –y no que debes, recuérdalo-.

Porque cuando empiezas a desesperarte o a autoexigirte más de lo que debes, las cosas no salen y lo único que harás será sobrecargarte de malas energías. Te aseguro que por ahí es por donde empieza el principio del fin y es cuando tú mismo te darás cuenta de que te has destinado al fracaso y a la desmotivación. Lo que es totalmente innecesario y absurdo que hagas, de verdad te lo digo. Desmotivarse es una acción innecesaria que, aunque creas que no es por tu culpa, sí lo es. Apriétate pero aprende que, antes, tienes que quererte para no perderte y decepcionarte.

Relaja la raja y sé feliz


Zorranbrokn

Una chica más hablando de CrossFit y de todo lo que ello conlleva. Aunque un poco cruel y algo zorra, pero con amor. Always

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