19 Sep 2018

Carta a mis atletas de Crossfit

A ti, que eres uno de mis atletas de Crossfit. A ti, cliente, deportista, loco, alumno, compañero, amigo, hermano, hijo… A ti, por hacerme ver y comprender que eso de “Ten un trabajo que ames y nunca más tendrás la sensación de trabajar” es REAL. A ti, que entraste aquel primer día por la puerta de mi “Gimnasio”, con esa cara de susto y me aguantaste durante dos horas explicándote qué era Crossfit. A ti, que en todo momento te has dejado contagiar por mi pasión. A ti, que formas equipo con todos mis atletas de Crossfit y me dais una familia, una casa y un hogar al que quiero volver todos los días. A ti, que, sin saberlo, me has hecho una de las personas más felices de esta tierra. A todos mis atletas de Crossfit que me han hecho soñar alto y apostar por conseguir mis sueños. A todos esos atletas que han conseguido que supere mis miedos gracias a su apoyo. A ti. A todos. Gracias.

Atletas de Crossfit

Gracias por ayudarme a cumplir mi sueño

Nunca creí que yo podría tener mi propia empresa, si te soy sincero o al menos trabajar en un sitio donde se valorase mi esfuerzo, mi constancia y mis conocimientos antes que un simple físico. Como yo, otros tantos entrenadores y Coach del mundo, hemos pasado por espacios deportivos donde se nos ha tratado como basura real. Sí, hablo de Gimnasios convencionales donde el valor del profesional era casi nulo. Los que más se valoraban eran todos esos con una tableta de chocolate por abdominales y daba igual si estaban dinamitando tu organismo o no. Gracias a mis atletas de Crossfit, hoy he levantado mi casa, mi hogar, donde se respetan mis valores, los de mis clientes y donde nadie es menos que nadie.

Porque, lo creas o no, para mí esto es más que un trabajo, es una pasión, un hobby. Es mi vida. Gracias a todos los atletas de Crossfit que han pasado por estas cuatro paredes, he conseguido seguir adelante con mi sueño, con mi pasión y con mi filosofía de vida. Si no fuese por ti, por todos, hoy, quizás, estaría como muchos compañeros: desencantado con el deporte y viendo mi vida pasar con emociones negativas y sentimientos que, vosotros, día a día, me enseñáis que no son necesarios. La felicidad viene sola, lo sé pero gracias a mis atletas de Crossfit he comprendido que la felicidad viene solo cuando no te traicionas a ti, a tus valores, creencias y necesidades. Gracias por permitirme disfrutar de la vida junto a vosotros.

Gracias por hacer que las cosas tengan más sentido

Obviamente, cuando me embarqué en esto del Crossfit, nada pintaba fácil pero con un poco de paciencia, de entusiasmo y mucha pasión, hoy somos lo que somos sin miedos. Sí, estoy embarcado en esto hasta las cejas, mi vida es esto y lucho por ello cada día de mi vida pero sois vosotros los que hacéis que valga la pena levantarme a las 5am todos los días y pasarme el día con una sonrisa dibujada en la cara. Vosotros, mis atletas de Crossfit sois la energía que mantiene encendida la chispa de todo esto. Porque una sonrisa al entrar por el Box, un “Hola”, un abrazo o, simplemente, un “Dale duro” cuando me veis entrenando para mí ya lo significa todo. ¡No sabéis la satisfacción que siento cuando vea que tengo una familia en mis atletas de Crossfit!

Porque con vosotros en mi vida, las cosas son más sencillas. Sí, hemos tenido nuestros más y nuestros menos, porque yo también soy humano y me enfado, me siento mal y tengo días en los que me decepciono por mi entrenamiento. Pero, gracias a vosotros, todo eso se pasa y me lleno de energía por vuestra confianza, apoyo y amor incondicional de todos los días. Realmente, hacéis que cada euro invertido en el Box, haya merecido el esfuerzo, el sudor y las peleas con mi familia de sangre. Gracias por obligarme a ser fuerte y enseñarme que mi pasión merece toda mi atención. Sin atletas de Crossfit así, supongo que hoy no seguiría donde estoy.

Gracias por hacerme mejor persona de lo que nunca creí

Vale, a veces estoy enfadado, a veces estoy más rancio, más dormido o menos energético pero sé que lo entendéis, que sabéis que no es algo personal –aunque a muchos se os haya pasado por la cabeza- y por eso, aunque yo esté bajo de chispa, ¡nunca me faltan sonrisas! Y eso me anima, a seguir con todo esto, a seguir creciendo y mejorando porque me doy cuenta de que no importan tanto ya los conocimientos o el aspecto físico, sino la calidad humana. ¡Y sois vosotros los que me hacéis día a día mejor persona! Sí, os lo aseguro porque no hay un solo día en el que no aprenda algo nuevo a vuestro lado y no solo sobre entrenamientos, lesiones o incluso embarazos –algo que nunca creí poder llegar a ver, ¡una mujer embarazada entrenando a tope!-, sino que me enseñáis cómo ser mejor persona, mejor ser humano.

Compartir experiencias, penas, miedos y desilusiones día a día me hace ver que TODOS somos reales, que todos sufrimos, padecemos pero que juntos nos hacemos la vida mucho más fácil. Gracias por confiar en mí, en mi calidad como persona y recurrir a mí en más ocasiones de las que creí y no siempre para pedirme consejo como entrenador, sino como ser humano. Eso es lo que hace que yo pueda considerar a mis atletas de Crossfit una familia real porque nos apoyamos, confiamos, nos escuchamos y ayudamos para ser mejores, en Crossfit, en la alimentación y en la vida.

Gracias por ayudarme a acabar con mitos

A lo largo de mi carrera profesional he escuchado tantas cosas que, creo, que yo también me las creí. Que si las personas mayores no debían hacer ejercicio físico intenso, que si las mujeres se ponían demasiado grandes con el ejercicio de pesas, que si los niños se quedaban pequeños solo con tocar una barra o, incluso, cosas relacionadas con la alimentación y el deporte de forma directa, como que el Crossfit era lesivo. ¡Gracias por ayudarme a demostrarle al resto del mundo que eso NO ES REAL! Porque sin todas esas Crossfitter, Máster y Kids que tengo en mis clases, hoy no podría sentirme orgulloso de mi trabajo, de ver a la gente crecer conmigo y sin mí, de conocer a personas que, sin saberlo, me han puesto la vida patas arriba. Porque me ayudan a demostrar que las mujeres no son el sexo débil, ¡pero incluido a mi! Porque tengo más clientes quejicas que clientas. Tengo a mamás embarazadas que NO han dejado de entrenar UN SOLO DÍA y eso, queridos atletas de Crossfit, ¡me da la vida! Porque me hace ver que todo lo que nos cuentan es mentira y ver que puedo formar parte de una sociedad mejor, me da la vida.

Me siento orgulloso de mis Máster, de acompañarlos en un camino jodido en el que, por culpa de su edad, muchas veces se abaten pero me piden ayuda para no acabar muriendo en el intento. Son personas que luchan como los que más, por tener una vida sana, plena y llena de energía para ver crecer a sus nietos y poder seguirles el ritmo. Me siento realmente feliz cuando veo que hay padres –mis atletas de Crossfit- que confían tanto en mí que traen a sus hijos a mis clases y me dicen que están encantados de que ellos también aprendan los valores que transmitimos en este Box. Porque juntos demostramos que no es cuestión de edad, de sexo o de disciplina deportiva, ¡es cuestión de valores y pasión el hecho de sacar las cosas adelante!

Gracias por retarme día a día

Dolores, molestias, lesiones, pocas ganas, burlillas, quejas y más quejas. Gracias por hacerme afrontarlas todos los días porque, aunque no lo creáis, me hacen retarme todos los días. Las quejas me han hecho tener más paciencia y mejor humor, porque juro que al principio quería estrangularos. Dudaba mucho de mí, de mi capacidad para programar e, incluso, de mis conocimientos. Pero como buenos atletas de Crossfit, tenéis que quejaros siempre, ¿no? Eso es lo que pone las cosas emocionantes todos los días porque aunque me pilléis en un mal día es “¿En serio?” o “Es que yo no quiero correr”, me han hecho reír y/o sonreír, aunque fuese ya de desesperación. Porque vuestra tontería, vuestras bromas me hacen sentirme mejor y eso hace que crezca y me convierta en mejor profesional y persona. No ha sido fácil llevarlo bien pero sé que, en todo lo que me queda como Coach de Crossfit, seguiré aprendiendo y siendo mejor persona de lo que era ayer.

Y en cuanto a las lesiones, los dolores y las lesiones, ¿qué te digo? ¿Que gracias a ti estoy más preparado que nunca antes? ¿Que he leído, me he informado y he buscado miles de opciones para ayudarte? Sí y eso os lo agradezco a todos porque sin vosotros nunca lo hubiese hecho. Quizás nunca me hubiese dado por investigar por cómo curar un desprendimiento de labrum o el síndrome de la pierna corta falsa. Quizás tampoco me lo hubieseis podido enseñar vosotros a mí porque jamás hubiese tenido la oportunidad de conocer a alguien con este problema y tampoco de conocer la solución. Así que sí, me has hecho mejor profesional con tus miles de dolencias y me has hecho no querer conformarme solo con un diagnóstico o un “Pues ves al fisio”. Por supuesto, también me has enseñado lo que es la humildad y me has hecho ver qué entraba dentro de mis competencias y que no.                                       Gracias frase tan sencilla como “No sé ayudarte, pero vamos a buscar una solución juntos”. Porque ser humano y humilde es requisito principal en un Box, pero más por parte de su entrenador.

Gracias por construir familia conmigo

Gracias por ser uno de mis atletas de Crossfit, por darme casa a mí y a los demás. Por ser familia, por ser sudor aunque no sea sangre. Por hacerme cambiar y mejorar. Por enseñarme y reeducarme. Por ser tú, sencillamente y quererme por ser yo.

 


Zorranbrokn

Una chica más hablando de CrossFit y de todo lo que ello conlleva. Aunque un poco cruel y algo zorra, pero con amor. Always

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

tres × 4 =