16 Oct 2018

Carta abierta a mi Box

Vale, puede que después de este artículo me tachéis para siempre ya de loca, pero lo cierto es que creo que, al igual que yo, muchos de los que me leéis os sentís en deuda con vuestro Box, con vuestros Coach, con vuestros compañeros y/o con todo a la vez. O a lo mejor no y es que yo soy una moñas que se ha vuelto loca, que también es muy posible. Pero os digo que yo sí que siento esto, aunque sea una locura, porque para mí, mi Box es más que un Box, es más que un sitio donde voy a pasar el rato, es más que cuatro paredes, un logo, que las personas que están allí dentro entrenando y sufriendo como yo. Para mí, mi Box es mi casa, mi santuario o como quieras llamarlo.

Porque da igual que se llame Crossfit VLC, Crossfit no sé qué o Box no sé cuantos o Crosstraining vete a saber, lo que importa es lo que te hace ser, sentir, vivir y disfrutar cada vez que entras por la puerta. Cada vez que oyes el sonido de una barra caerse al suelo, la música reggaetonera de tu Coach –que te invita a tomarte un cubatilla antes de entrenar-, las camisetas con el logo y la frase motivadora de turno o el “Hola” de tu Coach y tus compañeros. Y no, eso no se vive en cada Box al que vas, no se vive siempre con personas diferentes, se vive cuando está en el tuyo, en tu casa, en tu sitio. Porque fuera, es como si estuvieses en casa de los padres de un amigo tuyo –como de adolescentes- en el que no encontrabas nada cuando querías ayudar a poner la mesa y te sientes más fuera de lugar que en cualquier otro sitio. Pero, cuando estás en TU Box… ¡todo cambia!

Gracias por ser las cuatro paredes que me hacen sentirme fuerte

No hace mucho ya os conté que a mi, el Crossfit, me había salvado la vida y es completamente cierto que eso pasó, aunque sin darme cuenta, fue menos el deporte y más esas cuatro paredes que componen mi Box. Porque sí, al principio todo es gracias al deporte, porque el deporte X o Y ayuda mucho a la cabeza, pero lo cierto es que no es solo el deporte, sino el sitio y las personas con las que lo haces. Porque, ¿quién no se ha sentido un poco solo cuando se ha ido de vacaciones y ha entrenado en otro Box que no es el suyo? ¿Quién no ha echado de menos el Box a pesar de poder seguir entrenando? Porque por muchos Box a los que vayas, por muy hecho polvo que esté o por mucho material que le pueda llegar a faltar, tu Box es TU Box y eso no lo cambiaría por nada. Porque el sitio en el que empezaste siempre será como ese primer amor que te robó el primer beso. Y quizás no sea el primero de forma literal, porque sé que muchos habéis pasado por varios Box hasta encontrar esa casa, pero una vez encontrada, ¡la historia cambia!

Porque es en ese Box donde tú te has visto crecer, has visto que podías hacer cosas increíbles a pesar de que todo el mundo te ha dicho que estabas loca, que eso era una salvajada, que te ibas a poner grande o vete a saber qué mierda. Pero lo cierto, es que entre esas cuatro paredes, es el único sitio en el mundo en el que realmente te sientes fuerte, poderosa, llena de energía. Aunque todo vaya mal, aunque no tengas ningunas ganas de hacer nada ese día, allí, en el Box, te sientes diferente –aunque siempre puede haber algo que te lo joda, claro-.

Gracias por haberme obligado a crecer

Porque, más allá de tus Coach, esas cuatro paredes son las que te han empujado día a día a crecer, a mejorar quien soy, a sacar lo peor de mi –irritándote o deprimiéndote tanto que no has sabido controlarte-, a demostrarte que eres capaz de más cosas de las que nunca habías imaginado. Ese Box, ese sitio que tú sientes casa, con personas que consideras familia… ¡ese es el sitio que realmente te ha visto crecer! Porque en tu Box, has dado un cambio brutal –algunos más y otros menos- y has pasado a ser una persona que no se parece en nada a lo que era antes: decidida, empoderada, fuerte y valiente, porque de verdad hay que tener muchos cojones para ponerse a hacer arrancadas o el pino siendo adultos, ¡y sino que se lo pregunten a los Máster!

Al final, el Box es ese sitio en el que has aprendido a hacer frente a las cosas, a los miedos, a las inseguridades, a los problemas de hoy y de mañana. El Box es ese sitio seguro que te ha permitido verte a ti misma, a través de tus propios ojos y el de los demás. Ese sitio en el que has podido dejar de pensar y dejar de darle vueltas a las cosas más absurdas, para luego salir y decir “¡Coño! Pues no es para tanto esa mierda”. Y así es como, poco a poco, has cambiado y te has hecho diferente, así es como esas cuatro paredes que ven los demás, se han hecho murallas y han construido una fortaleza en la que tú te puedes sentir bien, porque no hay prejuicios –o al menos no tantos como fuera-, no hay miedos, no hay cánones mínimos de belleza, no tienes que ser alguien que no quieres ser y, por supuesto, hay gente ayudándose –en mayor o menor medida-.

Gracias por estar siempre, de forma incondicional

Porque no importa el día de mierda que tengas, tampoco importa lo gilipollas que estés ese día o lo solo que te apetezca estar, el Box va a estar ahí para ti, para que puedas volver a tu centro y recomponerte. Pero sobre todo, estará para enseñarte otra lección más, porque déjame decirte que en esos días en los que vas hecho polvo al Box –sea por lo que sea-, son los días que más aprendes. ¿Por qué? Pues porque todo sale mal. Los pesos se levantan peor, los kilos no se mueven del sitio, el WOD no hay manera de acabarlo de forma digna… ¡todo es una mierda! Pero ahí estás: aprendiendo mientras maldices mil veces todo lo que te pasa. Porque cuando te vas a la ducha, aunque sea de mala hostia, te das cuenta de que se te ha pasado lo malo y que, aunque vaya a volver a empezar, has aprendido algo nuevo y, siéndote sincera te diré que no hay nada mejor que eso en la vida. Porque el conocimiento es poder y más si se trata del conocimiento de uno mismo. Aprenderse es estar un poquito más cerca de quererse y, por supuesto, de ser querido.

Pero, por supuesto, en el Box, es donde más te dejas querer, por ti, por los demás. Es el sitio en el que puedes cuestionarte una y otra vez sin que te molesten, sin que te interrumpan o te hagan dudar de si lo que haces te hace realmente bien o es solo cosa de una “moda”. Ahí dentro eres tú, con tu mierda o sin ella, con una barra, las anillas o una máquina infernal que te hace echar el higadillo –sí, hablo de la Assault Air Bike-. En pleno WOD estás tú y solo tú, luchando por ser mejor para ti, para los demás y para la sociedad en general porque aprendes muchas más cosas de lo que la gente se cree. Tu Box –a no ser que seas muy gilipollas y tengas demasiado ego- te va a enseñar a ser compañero, a empatizar, a ser familia, a pelear por ti y por los demás, a querer ser mejor y que los demás también lo sean. Tu Box, te va a dar un sitio en el que sentirte otra vez vivo, pero también humano porque fuera, parece que a todo el mundo se le olvida que para ser sociedad, hay que dar para recibir, sin importar qué se reciba exactamente. Y sí, vas a recibir, ¡de todo! Desde hostias a abrazos que te van a cargar las pilas nivel máximo, pero todo eso merecerá siempre la pena porque saldrás más humano y, por supuesto, mejor de lo que eras.

Gracias a mi Box por aceptarme tal y como soy

Quizás no haya sido la mejor persona del mundo –de hecho creo que no llego a ser la mitad de lo que mucha gente cree-, porque ha habido épocas malas y ha seguido estando ahí, con su gente y con su todo. Porque cuando más pollo sin cabeza he sido, más ha estado todo en su sitio, fuerte y seguro para que yo me pueda permitir el lujo de perderme, caerme y siempre tener un apoyo gracias al que poder volver a levantarme sin miedo, sin rencores y sin misterios. Porque nunca van a importar tus defectos si estás dispuesto a afrontarlos y hacerte mejor persona porque, créeme que el Box está pensando no solo para hacerte una máquina, sino para hacerte una mejor persona. O al menos, eso dicen.


Zorranbrokn

Una chica más hablando de CrossFit y de todo lo que ello conlleva. Aunque un poco cruel y algo zorra, pero con amor. Always

Comentarios

  1. Tía tu eres una crack, pareces q estas metida en mi cabeza, para muchos esto suena rollo secta, pero si alguno lo piensa, no tiene ni idea, no has podido describir mejor lo q es un box, sigue escribiendo como lo haces, un saludo enorme

  2. He de decirte aunque suene a ñona que he llorado , si y lo he hecho porque has dado en el clavo, mi box me lo ha dado todo, y ahora que no puedo pisarlo por enfermedad lo es más, no me han dejado atrás nunca, menos ahora , gracias a ellos fui fuerte , valiente, generosa, compañera y sobre todo yo misma, sin ellos no hubiera sido campeona de españa de powerlifting, les débo tanto…. y ahora que mi vida es un infierno por la Salud no me dejan de la mano, esa es la familia que se elige , la familia que te quiere de verdad sin condición .

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