19 Sep 2018

Cómo superar una lesión y no morir en el intento

En realidad, nunca he tenido realmente una lesión provocada por el Crossfit, sino más bien por mi patosismo y circunstancias de la vida. Obviamente, eso me ha llevado a tener una lesión que me impedía entrenar pero nunca ha sido específicamente por entrenar, por no escuchar a mi Coach o por hacer el indio en el Box –aunque aún no entiendo cómo narices no me ha pasado nada-.

A lo largo de mi corta vida como Crossfitter, he sufrido alguna que otra lesión –aunque no todas relevantes-. Un esguince de tobillo que se me curó en poco más de cinco días, dolores en la rodilla pero de una lesión que arrastro desde los 14 años, el piramidal un poco tocado pero por consecuencia de lesiones más graves y, lo más de lo más en lesiones desde que hago Crossfit: rotura parcial del supra, infra y desprendimiento del labrum todo en el mismo hombro porque hace un año y medio –desde que escribo este artículo- que me atropelló un coche mientras iba con la bici en la ciudad. Esa ha sido mi gran lesión en Crossfit que, como ya he dicho no tiene nada que ver con el deporte pero que me afectó enormemente.

Obviamente, me pasó poco dentro de lo que me podía haber pasado, aunque os digo que también tuve desgarro del psoas, molestias en una tibia que hacía que se me subiese el gemelo y problemillas en el tobillo derecho –tobillo en el que me hice el esguince anteriormente-. Un cúmulo de circunstancias que me hizo replantearme mi salud, mis entrenamientos y, en sí misma, la lesión para no morir en el intento. Algo que, os aseguro que no ha sido NADA fácil para nadie porque no hay nada peor que querer entrenar y saber que no puedes y que, ¡tampoco debes!

Los cuatro consejos que necesitas saber para sobrevivir a una lesión

Te soy sincera cuando te digo que, después de atropellarme fui, con dos cojones a entrenar. Después de ese sábado, hice caso porque deseé morir en cuanto intenté hacer la primera dominada. Por suerte, en esto del Crossfit, hay mucha gente del mundillo sanitario metida, por lo que es bastante fácil encontrar a un fisio y/o un trauma. Yo tuve la suerte de tener a los dos y, gracias a ellos, sobrevivir a mi lesión pero sobre todo, ¡tuve la suerte de superarla con los mejores consejos!

lesión

Consulta con EL especialista

Vale, yo sé que cuando duele algo lo más normal es acudir a un especialista, al primero que llegue. Sí, quieres que se arregle rápido porque te puede la vida sin entrenar pero aquí va mi primer consejo: NO TE CONFORMES CON LO PRIMERO QUE LLEGUE. Y hablo por todos los médicos: los que hacen y los que no hacen Crossfit. Obviamente, esto es como con el nutri y si hace Crossfit de forma activa –no que lo haya hecho X tiempo para saber de qué va un poco el rollo, que lo practique de verdad-, pues podrá asesorarte mejor frente a tus necesidades deportivas. No me refiero a eso simplemente. Sino que, además, añado que –y esto ya es a título personal-, si no consigues mejores resultados en un plazo de tres sesiones, CAMBIA.

Hay muy buenos profesionales por todos lados, pero no todos los profesionales van a saber tratarte y, sintiéndolo mucho, el ego en algunas profesiones es muy fuerte. Aunque muchos no saben cómo ayudarte, no lo admitirán y te plantearán mil soluciones hasta que te hartarás y abandonarás, ¡no lo hagas! Busca, infórmate y prueba distintos profesionales. Eso sí, que practiquen tu mismo deporte o te aseguro que te querrás cortar las venas con tanto “No puede entrenar eso” o “Eso es muy lesivo”. En mi caso, por ejemplo, mi trauma llegó casi al final del tratamiento y me mandó la mejor rehabilitación posible. Y luego, mi fisio, ha llegado un año después, cuando se han visto realmente las secuelas del accidente. Todo depende de tus necesidades, NO de las del profesional.

NUN CA dejes de entrenar

Cuando tienes una lesión te a hartas de oír “¡Estás loca! ¿¡Pero cómo sigues entrenando!?”, “Así nunca te vas a recuperar”, “Es que así es imposible que te cures” y un sinfín de tonterías que te dije la gente y, lo peor, ¡algunos especialistas! Así que mi recomendación es: n cuanto te diga “Vas a tener que dejar Crossfit”, ¡¡HUYE!! El deporte no es incompatible con tu lesión, seguro. Simplemente, el profesional, tiene que ser capaz de darte consejos y recomendaciones para que te adaptes el ejercicio/s que te dan problemas con tu lesión. Obviamente, para tu médico siempre va a ser más fácil quitarse el problema de encima pero, como te he dicho antes, ¡el profesional se adapta a ti, no tú a él!

La suerte que tuve yo con mi trauma –El Dr. Palomar o Marco para los amigos-, es que es un pinzao’ que hace Crossfit, entre otros deportes de riesgo –tan de riesgo como unas expediciones en plan supervivencia-. Él fue quien me dijo que debía seguir entrenando con una serie de precauciones, pero sí, ¡entrenando! Aunque quizás no es lo mismo con tu lesión, en mi caso, un desprendimiento de labrum –por si no lo sabes-, suele conllevar una operación y, obviamente, la operación sale mejor y la rehabilitación es más rápida si el músculo está fuerte. Así que, en resumen: si dejas de entrenar, tu tonicidad muscular es menor, por lo que tu lesión puede agravarse, por lo que puedes acabar operándote.

La operación siempre debería ser nuestra última solución, obvio, así que, no dejes de entrenar, pero adapta tus entrenamientos a tu lesión. El criterio que sigue mi trauma, es que la mayoría de lesiones sólo deben operarse cuando el paciente no puede realizar los entrenamientos ni siquiera adaptados, o cuando se repercute su vida laboral o diaria porque en el aparato locomotor ninguna lesión va a acabar con tu vida, lo cual sería criterio para operarse aunque no te duela nada… así que uno se opera el hombro, rodilla, tobillo, o lo que sea, si el dolor no le deja entrenar o trabajar. Pero POR SUPUESTO, te operes o no, SIEMPRE se debe acompañar la recuperación de una lesión de ejercicio físico de fuerza, tengas 20 años u 80. Operar a alguien que no ha hecho ejercicio para mejorar la musculatura antes de la cirugía, es perder un porcentaje importante de recuperación, y además mucho más tiempo dedicado a ella.

Adáptate a la lesión

Como ya te he dicho, es importante que no dejes de entrenar y que te adaptes a la lesión tú y no ella a ti. Llámame loca, pero si hay cosas que ya no puedes hacer, ¡coño, no las hagas! Tan sencillo como eso. Puedes hacer dos cosas: bajar el peso o deprimirte.

Si bajas el peso, aunque te sientas un poco novata y perdida –sobre todo porque ya no puedes hacer cosas guais como arrancagas o dominadas como antes-, acóplate los pesos y vuelve a empezar. Yo me pasé cinco meses casi sin tocar barra y sin hacer Halterofilia y Gimnásticos –al menos los movimientos que yo quería- porque el hombro me dolía. Y si, aunque mi trauma y mi fisio me dijeron que debía entrenar, también me dijeron algo muy sabio: MÁS NO SIEMPRE ES MEJOR. O sea, que por que moleste o duela, no siempre significa que estamos trabajando bien y que el músculo responde. Eso significa que hay algo que no funciona bien y debes dejar de hacer ese movimiento. PERO, ¡eso no es el fin del mundo! Que no puedas hacer arrancadas, por ejemplo, no significa que no puedas aprovechar esos meses de “parón” con la lesión para hacer ejercicio complementario: tirones para mejorar la velocidad de salida, sentadillas de todas las formas para ganar fuerza en pierna, ejercicios con gomas para activar el glúteo, trabajo de transferencia con gomas, core… ¡hay millones de cosas! Hablar con tu trauma, con tu fisio y con tu Coach es la clave para estar informada y saber qué narices tienes que hacer con tu vida.

¡Ojo! Que no me olvido de la opción de deprimirse. Sé que cuando pasas por una lesión, hay varios procesos –negación y duelo, son dos de ellos-. En el duelo, la mayoría decimos eso de “Para hacer esta mierda no la hago”, sin darnos cuenta de que nos estamos condicionando. Y sin querer, dejamos que nuestro ego nos haga creer que somos una mierdipor no poder hacer lo que hacíamos antes y nos aleja de algo que nos apasiona y nos hace felices. Yo doy gracias todos los días por no haber decidido dejarlo mientras tenía la lesión porque entonces sí que hubiese sido jodidamente infeliz. No solo por no practicar deporte –o Crossfit más concretamente-, sino porque me hubiese perdido la oportunidad de conocer este deporte desde otra perspectiva que, aunque menos intensa, es igual de bonita, te lo prometo.

Prevenir mejor que curar

Aunque creo que ya lo intuyes por el calibre de este artículo, me veo en la obligación de decirte una cosa esencial: LOS CUIDADOS PREVENTIVOS SON MÁS IMPORTANTES QUE LOS CURATIVOS. Real como la vida misma. Tengas o no una lesión ya, te digo que es mucho mejor que empieces a prevenir antes de que acabes curando. Me da igual si dejas o no de entrenar pero, si tienes una lesión y dejas de entrenar, recuerda que es muy posible que acabes en un quirófano y con rehabilitación, así que ten un poco de cabeza y trabaja para que eso no ocurra. Como ya te he dicho, hay miles de opciones para que te adaptes a tu nuevo estado físico, dejar de pelear por lo que te gusta no tiene sentido y menos si eso puede agravar tu estado. ¡Cúrate en espanto! Los trabajos de goma siempre son una buena idea si quieres fortalecer y mejorar el rendimiento de tus músculos y articulaciones: trabajan pero no hay sobrecarga. Son trabajos efectivos y bastante ligeros que yo –aunque a primera hora menos-, intento meter siempre antes de entrenar para que mi hombro no vuelva a molestarme.

Si no tienes una lesión, ¡haz lo mismo hostia! Pero a esto, le añado una cosa: no hagas el becerro. Yo sé que mola mover muchos kilos o hacer cosas aluciflipantes en la barra o las anillas, pero detrás de eso que ves en los vídeos hay mucho más. muchas más horas de trabajo, mucha más dedicación, mucha más preparación y muchos más conocimientos. No hagas el imbécil y asegúrate de que lo que haces no va a suponer un riesgo, ni para tu salud ni para la de otros. Aprender mal los gestos o levantar mucha carga sin una buena técnica lo único que hará será acercarte más a una posible lesión, ¡no lo hagas!

Como ves, no hay un remedio para que te recuperes bien de una lesión, todo depende de ti. Esto son consejos muy básicos, sí, pero muchas veces se nos olvida hacer las cosas con más cabeza y menos ansia. Recuerda que tu cuerpo necesita recuperarse con calma, concédeselo pero, sobre todo, concédete tú también el tiempo de una lesión para mejorar y madurar en muchas otras áreas del Crossfit. Crossfit no es solo entrenar duro una hora al día, Crossfit va más allá.


Zorranbrokn

Una chica más hablando de CrossFit y de todo lo que ello conlleva. Aunque un poco cruel y algo zorra, pero con amor. Always

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