02 Jul 2018

El deporte de fuerza en niños

Una de las cosas que más me llama la atención –y que más gracia me hace- es que hay muchos padres que se escandalizan cuando otros les dicen que sus hijos hacen Crossfit. Sé que muchos de los que me estáis leyendo sois Crossfitter y que por lo tanto también os tenéis que haber reído por esto, porque nosotros sabemos lo bueno que puede llegar a ser este deporte para una persona y, por lo consiguiente, para un niño. Por supuesto, como en todo, el deporte de fuerza en niños está más que mal visto, cosa que a mi me llama la atención. Porque, a lo mejor soy yo que estoy subnormal, pero, ¿el fútbol no es un deporte? ¿La gimnasia rítmica no es un deporte? ¿El baloncesto no lo es? ¿El ballet o el contemporáneo tampoco? Entonces, ¿por qué todos estos deportes sí están bien vistos y no son lesivos para los niños pero el deporte de fuerza es aberración máxima?

Pues porque –básicamente como con todo-, todo es cuestión de estigmas –y paradigmas- y cultura social. Como de toda la vida a los niños se les ha visto bien cuando se les soltaba un balón en medio de la calle, pues es lo que está bien. Como de toda la vida, las niñas han bailado pues que hagan Ballet –con todo lo que conlleva- está bien. Pero claro, como de toda la vida se ha dicho que el deporte de fuerza en niños era súper malo, ¡pues lo sigue siendo! Lo más gracioso de todo es que, en los deportes convencionales, en ningún momento se pone en tela de juicio todo lo que tienen que hacer los niños –véase las bailarinas, que acaban con uñeros cada dos por tres por tener que andar de punta o los niños que juegan a Fútbol que acaban con los meniscos o tendones rotulianos reventados de tanta carrera y hostia en las piernas-, pero en cuanto la palabra “pesas” aparece por ahí, ¡por Froning la que se lía!

Mitos absurdos de toda la vida sobre el deporte de fuerza en niños

Como con casi todo en esta vida, parece que lo que se ha dicho de toda la vida –o “de tota la vida” así, con acento muy pallés, que mola más-, va a misa, incluso si eso implica que comerte medio paquete de galletas maría con colacao con leche es bueno. Sin embargo, esto se decía antes, cuando apenas se investigaba en materia de salud y donde la medicina no había pegado la revolución actual. Sin embargo, como con todo, lo que no conocemos es como que nos da miedo y nos escudamos –o se escudan- en esa frase tan estúpida como es la de “de toda la vida”. Pues la vida cambia y con ella las cosas.

Pero, aquí vengo yo, con un estudio del American College of Sports Medicine –que por lo visto lo que sale de EE.UU nos lo creemos más- en el que se posicionan y aseguran que el deporte de fuerza en niños no es que no sea malo, ¡sino que es cojonudo! Y, por ende, una organización española, también dice que el deporte de fuerza es bueno para los niños y, ambos, así como Brown -2007-, desmontan los mitos básicos que fluctúan alrededor de este tema.

“El deporte de fuerza en niños limita su crecimiento”

¡¡¡ERROR!!! Otra vez, volvemos al tema de “es que de toda la vida se ha dicho que…” pero no es cierto. Estudios recientes demuestran que el deporte de fuerza ayuda a los niños a crecer por varias razones:

-El deporte hace que el cuerpo asimile mejor y más rápido los nutrientes, favoreciendo al desarrollo y multiplicación de células, neuronas, etc.

-El deporte de fuerza ayuda a que la densidad ósea de los niños sea mucho mayor ya que, además de estar favoreciendo la absorción de vitamina D y calcio de los huesos, se les está dando un estímulo para fortalecerse pues, tienen que “sujetar” peso extra que no hacían antes.

Mejora y ayuda a tener un mejor sistema cardiovascular, por lo que el riego sanguíneo mejorará, así como el sistema nervioso y, por consiguiente, el sistema motor del niño también.

-Referente al punto anterior, gracias al deporte, el cartílago del crecimiento –que es, explicado para rubias, lo que hace crecer el hueso- se fortalece, evitando roturas que eso SÍ que retrasa el crecimiento. Por lo tanto, a mayor fuerza en la infancia y la adolescencia, más posibilidades de ser más “creciditos”.

 

“El deporte de fuerza en niños los agarrota y los hace menos flexibles”

FALSO. Por una sencilla razón: el músculo es músculo y da igual si es de un adulto o de un niño porque, frente a los estímulos, responden mejor. Hay que dejar clara una cosa: en ningún deporte de fuerza SOLO se levanta peso –quizás en Bodybuildying, pero en el resto no-. En cualquier deporte de fuerza, especialmente en el caso de los niños, TODOS estiran y/o hacen ejecicios para favorecer no solo la movilidad, sino también la flexibilidad y evitar así la Hipertrofia del músculo en exceso. Un ejemplo de ello es la Halterofilia, deporte de fuerza donde los haya, en el que tanto niños, como adolescentes y adultos, DEBEN realizar sesiones de estiramiento, movilidad y flexibilidad para mejorar su rango de movimiento y evitar posibles lesiones. De hecho, ni en los deportes considerados de “no fuerza”, como podría ser la gimnasia, no se trabaja la fuerza en sí misma. Ejemplo: la gimnasia ya que, para estar en paralelas haciendo acrobacia, se necesita mucha resistencia en los brazos y esto, claramente, lo da el deportes y/o ejercicio de fuerza específico.

Además, te aseguro que el simple hecho de que un niño se mueva y no se quede en su casa encerrado cual zombi jugando a la Xbox, hace ya que gane mucha más flexibilidad, movilidad, que no sea un obeso con problemas de espalda crónicos.

“Los niños no pueden mejorar la fuerza porque no tienen testosterona”

Claro, las mujeres tampoco y mira a todas las tías tochas que hay por el mundo –y muchas sin magia, claro-. El hecho de que el cuerpo no produzca testosterona en cantidades ingentes e industriales NO implica que la fuerza no se desarrolle. Si esto fuese así, ¿cómo van a poder las cheerleaders hacer pirámides humanas? ¡Pues porque están fuertes, ¡joder! El caso es que, un niño genera fuerza igualito que un adulto –aunque sea de forma más lenta por la falta de testosterona-: por el desarrollo muscular gracias a la hidrolización del ATP. ¿Cómo? Pues por las tres vías habituales:  interacción del ADP con el fosfato de creatina, la glucólisis anaeróbica y  respiración aeróbica.

 

Beneficios básicos del deporte de fuerza en niños

Obviamente, si estos mitos no son ciertos y cada vez son más los profesionales de la salud y del deporte que apoyan el hecho de que los niños hagan deporte, ¿por qué será? Pues porque, básicamente, el deporte de fuerza tiene muchos más beneficios para los niños de los que uno cree.

Beneficios “internos”

El ejercicio de fuerza –al igual que cualquier otro tipo de ejercicio- va a hacer a tu hijo mucho más resistente ya que, al ejercitarse, el corazón y los pulmones crecen más y mejor, haciendo que su resistencia cardiovascular sea mayor, evitando posibles problemas futuros de respiración y corazón porque su presión arterial disminuirá. Por supuesto, esto también tiene que ver en el hecho de que los niños, haciendo deporte de fuerza, se vuelven mucho más fuertes a nivel “interno” por lo que tu hijo será mucho más resistente y su sistema inmunológico mejorará considerablemente, haciendo que sus defensas sean más resistentes a las enfermedades típicas. Y a menos gripazos –por ejemplo- suyos, menos serán los tuyos.

Por otro lado, el deporte los hace más resistentes a la insulina, por lo que estarán mucho más sanos y fuertes que un niño que no hace deporte y, encima, consume muchos procesados. Por supuesto, al aumentar su actividad física, cambiará también su concienciación en la alimentación –y la de sus padres-, por lo que será un niño más sano. Esto también implica que, la distribución de la grasa será mejor y disminuirá, ayudando a que tu hijo no sea un obeso ya en la adolescencia.

Beneficios “externos”

Como ya te he dicho, el deporte de fuerza mejora y aumenta su masa ósea y su masa muscular y, al mismo tiempo, la fortalece, por lo que tu hijo estará mucho más fuerte y le estarás ayudando a combatir las lesiones de hoy y de mañana. Por supuesto, de este modo, le estarás ayudando a que su postura corporal esté mucho mejor, por lo que evitará la escoliosis –por ejemplo- inducida por las mochilotas que tienen que llevar cargadas de libros. Por supuesto, el deporte de fuerza en niños, les ayuda a tener una mejor flexibilidad ya que los músculos se trabajan y no se hipertrofian y, obviamente, a tener una mejor coordinación motora para que, el día de mañana, le tiren una pelota y sepa cómo cogerla al vuelo.

Beneficios mentales

Uno de los mayores problemas actuales es que, los niños de ahora, crecen tontos con tanta tecnología y tan poco juego. Por eso, el deporte de fuerza en niños es muy beneficioso porque, al ejercitarte, -como nos pasa a todos– el cuerpo produce endorfinas, dopamina y serotonina, lo que hace que haya un aumento de la sensación de bienestar. Esto, a largo plazo, ayudará a tu hijo a tener una mayor autoestima y más amor propio y, por consiguiente, a tener relaciones mejores y más sanas consigo mismo y con su entorno. Además, aquí, también influye mucho el tema de la sociabilización, donde los niños disfrutan y comparten entre ellos experiencias, pensamientos, etc y fomentan su sentido de la comunidad. Al contrario que con tanta tecnología y video juego, el deporte de fuerza, los ayuda a ser más felices y no los cría tontos, agresivos y egoístas ya que, en cada clase de deporte, aprenden a compartir, a apoyar y a ayudar a los compañeros –sobre todo si practican Crossfit, donde el sentido de la comunidad va por encima de todo-. Esto será muy beneficioso para él el día de mañana ya que le ayudará a crear bases sólidas en cuanto a sus estructuras frente a las relaciones sociales así como para su madurez emocional y su respuesta antes las emociones del otro –sí, mejora hasta su empatía-.

Por último, te diré que, el deporte de fuerza en niños, hace que se vean destinados a tomar decisiones –aunque sean pocas- y esto tiene el mismo efecto que en los adultos: empiezan a volarse, a creer en sí mismos, a ser más resolutivos y, por último, a tener más confianza en sus decisiones. Esto implica que hay una mayor y mejor capacidad para ser resolutivo frente a los pequeños problemas cotidianos a la hora de entrenar, lo que les ayudará a poder hacer frente a los problemas futuros de su día a día. Por supuesto, el deporte también les hace más independientes y con mayor capacidad de concentración en las tareas que requieren un esfuerzo resolutivo.

Como ves –y en contra de todo pronóstico-, el deporte de fuerza en niños no es para nada negativo ni a nivel físico y mucho menos a nivel mental. Por supuesto, para que pueda salir todo como lo previsto, debes cerciorarte de que tienen un Coach competente y que sabe lo que se hace. Si te soy sincera, espero que algún día la gente se dé cuenta de que el deporte tiene muchos más beneficios más allá de solo el hecho de ponerse fuerte y tener abdominales.

 


Zorranbrokn

Una chica más hablando de CrossFit y de todo lo que ello conlleva. Aunque un poco cruel y algo zorra, pero con amor. Always

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