05 Ene 2018

Elite Zorrita: Amparo aka. Madre de Zorras

Sé que todas las aquí reunidas, como buenas Elite Zorrita, tenemos una historia, un por qué de estar donde estamos. Por supuesto, yo también y ya va siendo hora de que os cuente un poco mi historio o no historia con el Crossfit, que creo que os lo merecéis un poco.

No os voy a engañar, ser Zorranbrokn no está siendo tan fácil y llevadero como todo el mundo piensa. Supongo que porque detrás de todo esto hay una persona real que, con sus miedos y sus sueños, practica un deporte que apasiona a muchos. Parte de mi vida, a día de hoy es inspirar a más mujeres, de ayudar a personas a ser mejores o de, simplemente, arrancaros una sonrisa cada mañana con el primer café. Y eso lo amo, con todo el corazón, pero es cierto que yo también soy una Elite Zorrita como una cualquiera y que, por supuesto, tiene una historia detrás.

La historia de Amparo

Amparo

De dónde eres

Soy nativa de Valencia, aunque me siento un poquito de todas partes.

Edad

26, aunque los 27 me aprietan de cerca ya.

Dónde entrenas

Mi casa es Crossfit VLC, en Valencia.

¿Por qué empezaste en Crossfit?

Pues, supongo que por lo que muchas… Empecé en el gimnasio por problemas de salud -acabando la carrera perdí mucho peso y tenía que ponerle remedio, aunque eso prometo que será otra historia- y enseguida me encantaron los hierros. Por primera vez noté que algo me llamaba la atención de la cabeza y el corazón. Luego, como nos ha pasado a muchas que hemos pasado por el gimnasio -y no me refiero solo a clases colectivas- pues me agobió el tema de tanto tío observándote y la mayoría babeando.

Cuando ya empecé a poder hacer cosas que yo creía que eran guais, me dio por querer sacar las malditas dominadas por mi misma, sin que nadie me las asistiese. Así que busqué por Youtube, encontré algún vídeo que otro de Kipping Pull Ups y… ¡me decidí!

¿Qué es lo que más recuerdas después del primer día en el Box?

Aunque no empecé directamente en Crossfit VLC, sino que empecé en otro Box, solo recuerdo las agujetas de “mi primera vez” allí. Sé que es raro pero… es así. Mis entrenamientos en el otro Box los recuerdo como muy difusos, andaba bastante perdida.

Lo que más recuerdo de ese día es que tocaba mucha pierna -back squats, lunges…- y recuerdo pensar que podía comerme el mundo y que los Coach no sabían lo que decían -insistieron un poco en que bajase el peso-. Después de eso, solo recuerdo las agujetas y que no pude casi salir de la cama durante dos días porque me quería morir a cada paso. Literalmente no pude ni ir a trabajar al día siguiente.

¿Qué es la parte que más te gusta de tu cuerpo ahora?

Supongo que mi culo. Mi familia no es culona y, aunque tampoco lo soy en exceso, me gusta ver que hay algo en los pantalones y no solo vaquero. Aunque también me flipan mis bíceps y mi dorsal. Cada vez que me peino y me miro en el espejo me gustan más,

¿La que menos?

El abdomen, sin duda. No es que sea una obsesa de los abdominales -es simplemente que tengo muchas ganas de conocerlos de una vez por todas-, pero es cierto que en mi familia, se tiende a acumular ahí la grasa y tengo un poco de obsesión por no ser de esas mujeres en mi familia.

¿Qué quieres conseguir con todo esto?

No lo sé, la verdad. Y dudo mucho que lo sepa en un corto plazo de tiempo. Lo que sí que tengo claro  es que lo que hago, a día de hoy, me encanta. Me siento libre, más fuerte que nunca -sobre todo mentalmente- y muy en paz conmigo misma. Supongo que eso es lo que quiero para mi dentro de 10 años: seguir en esta línea, sea como sea.

Amparo

¿Crees que el Crossfit te ha hecho cambiar tu perspectiva en relación a las mujeres?

Sin duda. De hecho, me ha hecho cambiar no solo frente al concepto que tenía de mujer, sino a la relación que mantengo con el género femenino. Me explico:

No sé por qué -quizás sea algo genético- pero TODAS las mujeres nos metemos unas con otras, sobre todo con el tema del físico. Hace años, yo era de esas. Sí, es lo que hay y no me da ni miedo ni vergüenza reconocerlo. Desde que hago Crossfit, eso no me pasa, o al menos no me pasa con todas las mujeres del mundo, solo con las que me caen mal. Eso es algo de lo que me siento muy orgullosa y segura de mi misma porque, a la vez que he cambiado la concepción y el prejuicio de feminidad, he cambiado mi relación con el género femenino. Ahora entiendo que toda mujer es bella en su esencia y que un físico, una forma de actuar, un modelito o un lo que sea, no determina PARA NADA qué tipo de persona es ella. A veces me sigue asombrando hasta qué punto podemos llegar a ser a nivel de retraso mental -pero ellos y ellas- pero ya no critico tanto por ello. Será porque yo misma estoy en paz.

Por el lado físico ha cambiado todo también. Yo era de esas que concebía a la mujer como lo que nos dan las revistas -y sí, estudié Publicidad y sabía que todo era mentira- y supongo que, inconscientemente, veía con malos ojos a las mujeres que hacían deporte de fuerza -véase que no hablo del Fitness de Gimnasio-. Hoy esas mujeres me flipan, me alucinan y son personas a las que admiro profundamente. Además, les agradezco que me hayan ayudado a cambiar ese concepto y haberme hecho ver que la feminidad SOLO se lleva por dentro y no lo marca un físico.

¿Tenías miedo de mover pesos y ponerte grande?

Puuuuuuues… Para ser sincera creo que es algo que nunca me planteé. La verdad es que cuando empecé, el Crossfit ya sonaba, pero no tantísimo como a día de hoy en el que sale hasta en los periódicos comunes -como el Marca-. Así que es algo que no pensé porque, por aquella época, las tías de Crossfit no estaban TAN grandes. Además, con todo el bombardeo de las redes, donde se ven más bien a chicaspalo con músculo y/o culturistas, pues tampoco me planteé que mi cuerpo fuese a cambiar y a hacerse más “cuadrado”. Siempre pensé que acabaría como un intento de Vikika o algo así pero nunca como una Lydia Valentín.

Supongo que el miedo vino bastante más tarde, cuando empecé a ver los cambios que el Crossfit me estaba dando: más espalda, más trapecios, más piernas, más volumen en general y no tanta definición. Supongo que en esa crisis tuvieron mucho que ver mis amigas y algunas compañeras de Box que me repetían bastante que me estaba poniendo más grande y más cuadrada. Creo que ha sido de las pocas veces que he tenido ese nosequé en el que por una milésima de segundo me he planteado dejar de hacer tanto Crossfit y centrarme más en el Endurance. Pero fue eso, una mínima crisis. Luego entendí que esto es lo mío, que amo mi cuerpo y cada cambio que ha dado, así que la opinión de los demás es lo de menos -aunque no voy a negar que sí me importa-.

¿Crees que es un mito con el que deberíamos acabar?

Pues sí pero no. A ver. Creo que hay que acabar con el tabú, con el estereotipo de que una mujer grande no es femenina. Es normal que a una mujer le dé miedo cambiar su físico de una forma tan “drástica”, no estamos acostumbradas a que nos vendan este tipo de cuerpos como algo bueno y femenino. Crossfit nos pone grandes, claro, pero nada que ver con las atletas que se DEDICAN A ELLO. Trabajan con una seriedad, un volumen de entrenamiento y unas dietas que está a años luz del que podemos tener las mujeres normales. Es absurdo creer que vas a estar como una tía que SOLO se dedica a entrenar por mucho que hagas Crossfit todos los días de la semana. Al fin y al cabo, tú haces tu hora y te vas a casa, ellos siguen hasta completar las 5h de entrenamiento.

Amparo

¿Qué es Crossfit para ti?

Buuuuuf… A parte de haberse convertido en trabajo, Crossfit es casa. Es mi lugar en el mundo, mi refugio. Aunque solo me lo dé Crossfit VLC. No sé… Supongo que se ha convertido en ese momento del día que me hace y me deja ser como quiero ser en cada momento, cada día. Hay días que no quieres hacer nada pero tienes que hacerlo, pues Crossfit me permite “no hacer nada” y seguir siendo feliz. Es como ese momento en el que vuelves a casa y te sientas en el sofá que respiras y dices: “JODER, QUÉ BIEN”.

¿Por qué vuelves día a día al Box y te pegas esas palizas?

Me gustaría pensar que siempre es porque quiero, pero no es así. En parte, vuelvo todos los días porque Crossfit se ha convertido en un hábito para mi, en algo que si no hago me falta, como si me hubiese arrancado un brazo o una pierna. Está claro que voy mucho porque quiero retarme, porque quiero ser feliz y porque amo estar con mi nueva familia, pero eso no es lo que me motiva todos los días. Me motiva el hábito, la rutina. Conforme estoy cerca del Box pues ya voy pensando en que tengo ganas, pero antes no. Y en lo referente a las palizas… Simplemente porque me hacen sentirme viva. Antes nada me daba eso. Antes estaba más tiempo enfadada que contenta. Renegaba por todo y de todos. Ahora… Es diferente. Supongo que esa es otra de las razones por las que vuelvo, por la paz que me da entrenar.

Define a tu nuevo tú en una sola palabra

YO

Define tu vida con el Crossfit en ella

(Nota mental: Hago preguntas muy jodidas)

¿Zorranbrokn vale? Es que no sé… No hay una forma de definir lo que es mi vida actualmente con el Crossfit en ella. Creo que la única forma de hacerlo es decir “AMOR”. Porque eso es lo que me ha hecho encontrar, tanto dentro de mi como fuera. He encontrado el amor que nunca supe darme y que, aunque a veces siga odiándome y diciéndome cosas feas, me quiero por encima de todas las cosas. El Crossfit me ha enseñado a respetarme y a aceptarme para ayudarme a quererme un poco más todos los días. Por supuesto, hay días malos pero ahí es donde entráis en juego vosotros. Porque, solo de ver que una publicación tiene un simple Like, yo soy feliz. Porque eso quiere decir que he ayudado a esa persona. La he hecho reír, pensar, quererse un poquito más… Digamos que mi vida es paz y sencillez -aunque no por ser Zorranbrokn justamente-.

 


Zorranbrokn

Una chica más hablando de CrossFit y de todo lo que ello conlleva. Aunque un poco cruel y algo zorra, pero con amor. Always

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cinco × 1 =